31/10/08

Relaciones de codependencia


Actualización del blog "Apuntes de Psicología" sobre la codependencia.


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Extracto del libro "Autoliberación interior" de Tony de Mello

No te ates

¿Qué hace falta para despertarse? No hace falta esfuerzo ni juventud ni discurrir mucho. Sólo hace falta una cosa, la capacidad de pensar algo nuevo, de ver algo nuevo y de descubrir lo desconocido. Es la capacidad de movernos fuera de los esquemas que tenemos. Ser capaz de saltar sobre los esquemas y mirar con ojos nuevos la realidad que no cambia.

El que piensa como marxista, no piensa; el que piensa como budista, no piensa; el que piensa como musulmán, no piensa y el que piensa como católico, tampoco piensa. Ellos son pensados por su ideología. Tú eres un esclavo en tanto y en cuanto no puedes pensar por encima de tu ideología. Vives dormido y pensado por una idea. El profeta no se deja llevar por ninguna ideología, y por ello es tan mal recibido. El profeta es el pionero, que se atreve a elevarse por encima de los esquemas, abriendo camino.

La Buena Nueva fue rechazada porque no querían la liberación personal, sino un caudillo que los guiase. Tememos el riesgo de volar por nosotros mismos. Tenemos miedo a la libertad, a la soledad, y preferimos ser esclavos de unos esquemas. Nos atamos voluntariamente, llenándonos de pesadas cadenas, y luego nos quejamos de no ser libres. ¿Quién te tiene que liberar si ni tú mismo eres consciente de tus cadenas?

Las mujeres se atan a sus maridos, a sus hijos. Los maridos a sus mujeres, a sus negocios. Todos nos atamos a los deseos y nuestro argumento y justificación es el amor. ¿Qué amor? La realidad es que nos amamos a nosotros mismos, pero con una amor adulterado y raquítico que sólo abarca el yo, el ego. Ni siquiera somos capaces de amarnos a nosotros mismos en libertad. Entonces, ¿cómo vamos a saber amar a los demás, aunque sean nuestros esposos o nuestros hijos? Nos hemos acostumbrado a la cárcel de lo viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo.

Lo peor y más peligroso del que duerme es creer que está despierto y confundir sus sueños con la realidad.
No confundas los sueños.

(...)

¡Qué lío!

Mi vida es un lío. ¿Soy capaz de reconocerlo? Necesito tener receptividad. ¿Estoy dispuesto a reconocer que el sufrimiento y la congoja los fabrico yo mismo? Si eres capaz de darte cuenta, es que comienzas a despertarte.

Ordinariamente, buscamos alivio y no curación. Cuando sufres, ¿estás dispuesto a separarte de ese sufrimiento lo necesario para analizarlo y descubrir el origen que está detrás? Es preferible dejar que sufras un poco más, hasta que te hartes y estés dispuesto a ver. O despiertas tú, o la vida te despertará.

Las componendas y alivios son manejos comerciales del buen comportamiento que te ha metido en la mente tu sentido de buena educación. Si los miras, bien despierto, descubrirás que no son más que utilización, comercio de toma y daca y chantaje, más hipocresía. Cuando ves esto, ¿quieres quitarte el cáncer, o tomar un analgésico para no sufrir? Cuando la gente se harta de sufrir es un buen momento para despertar.

(...)

Leer más en: http://www.oshogulaab.com/MISTICOSCRISTIANOS/autoliberacion1.htm

26/10/08

Constelaciones Familiares


Actualización de mi blog de psicología "Apuntes de Psicología" sobre el trabajo de terapia sistémica de constelaciones familiares.





"Constelaciones Familiares es un trabajo de terapia sistémica descubierto y desarrollado por Bert Hellinger (foto al inicio del texto).

Básicamente, el trabajo en constelaciones familiares consiste en elegir representates para la persona que está realizando el trabajo y los otros implicados en el tema de que se trate, normalmente la familia de origen, es decir: padre, madre y hermanos/as. También puede tratarse de un sistema a nivel laboral u otros, o de un objeto ya sea concreto o abstracto (empresa, dinero, herencia, secreto, soledad, miedo, religión, etc...). Lo cierto es que todos los temas suelen pasar por la familia de origen en algún momento de la constelación, pues se parte de que la persona es mitad de su padre y mitad de su madre, y es por ahí por donde le llega la vida, y con ello, todo. Es decir, si una persona no acepta a su padre y a su madre, muertos o vivos, no puede tomar la vida, está cerrado a lo bueno de la vida. Así, una persona que cree estar realizando una vida independiente en un lugar lejano e incluso aislado de su familia, está reproduciendo una y otra vez lo que ocurre internamente en el sistema. Sólo hay un padre y una madre para cada persona, por mejores o peores que puedan parecer son sus padres, y sólo aceptándoles y dándoles "la honra", reconociendo que existimos gracias a ellos, podemos poner orden en todo lo demás, en realidad, en nuestro interior."



Para leer más haz click en la foto.

12/10/08

Sólo hoy


Por la mañana, antes de vestirte, quema incienso y medita.

Retírate a horas regulares.

Toma alimentos a intervalos regulares.

Come moderadamente y nunca hasta el punto de satisfacción.

Recibe a un huésped con la misma actitud que cuando estás solo.

Cuando solo, mantén la misma actitud que cuando recibes huéspedes.

Vigila lo que dices y, cualquier cosa que digas, practícala.

Cuando se presenta una oportunidad no la dejes ir, pero piensa siempre dos veces antes de obrar.

No te lamentes por el pasado, sólo vive este instante, sólo el aquí y el ahora.

Ten actitud intrépida de un héroe y el corazón amante de un niño.

Al retirarte, duerme como si hubieses entrado en tu último sueño.

Al despertar, deja el lecho tras de ti al instante, como si desecharas un par de zapatos viejos.


Soyen Shaku, maestro Zen

Del Pilar al Womad 2008



Ya es doce de octubre, día del Pilar. Pilar sobre el que se supone se apareció la virgen el 2 de enero al apóstol Santiago el Mayor. Hoy ha tenido lugar la ofrenda de flores, cuyo olor se extiende a las calles circundantes a la Plaza del Pilar. En estos días recuerdo Zaragoza con cariño y con nostalgia. Bella, amable y a la par austera por su clima, pero siempre entrañable.



Es el día de la Hispanidad, el 12 de octubre de 1492 arribaba Colón a costas americanas por primera vez. El 12 de octubre de 1968 España concede la independencia a la antigua Guinea española, actual República de Guinea Ecuatorial. Parte de mi familia pasó algunos años en Santa Isabel, ahora Malabo (capital de Fernando Poo, ahora Bioko). He tenido la suerte de escuchar de viva voz, de un señor increíble de 81 años, anécdotas muy curiosas sobre las distintas tribus del último período de ocupación española. Esas y otras historias que estoy coleccionando quedan para el archivo privado familiar.







Casa África en Las Palmas de Gran Canaria expone, desde el pasado 18 de septiembre hasta el 14 de noviembre, la obra del arquitecto y pintor Félix Juan Bordes bajo el nombre "AEA tubab: ¿África es así, M'zungu?".




Grupos de música étnica africana y de todo el mundo tienen cita el próximo mes de noviembre, del 6 al 9, en Gran Canaria para celebrar el Festival del Womad 2008. Actuaciones musicales, feria de artesanía y talleres multidisciplinares se extenderán a lo largo de estos cuatro días en el Parque Santa Catalina. Ánimate a visitarlo.



Información sobre el Festival del Womad en Cáceres y Nueva Zelanda.


9/10/08

Amor contra apego





AMOR CONTRA APEGO.
Distinguir el cuidado genuino de las proyecciones poco realistas.

A todos nosotros nos gustaría tener sentimientos positivos hacia los demás. Sabemos que el amor es la raíz de la paz en el mundo. ¿Qué es el amor y cómo lo podemos desarrollar? ¿Cuál es la diferencia entre amar a las personas y estar apegado a ellas?

El amor es el deseo de que los demás sean felices y de que posean las causas de esa felicidad. Al haber reconocido de un modo realista la bondad de los demás así como sus defectos, el amor se concentra en su bienestar. No tenemos motivos ocultos para satisfacer nuestro egoísmo; amamos a los demás sencillamente porque existen.

El apego, por otra parte, exagera las buenas cualidades de los demás y nos crea ansia de ellos. Cuando estamos en su compañía, somos felices; cuando estamos separados de ellos, nos sentimos tristes. El apego está arraigado en expectativas sobre lo que los demás deberían ser o hacer.

¿Es el amor como generalmente se entiende en nuestra sociedad, verdadero amor? Antes de conocer a las personas, nos parecen extrañas y nos sentimos indiferentes hacia ellas. Después de conocerlas pueden convertirse en seres queridos hacia quienes sentimos emociones intensas. Observemos más de cerca cómo las personas se convierten en amigos.



Foto reciente de la monja budista Thubten Chödron.

Generalmente nos sentimos atraídos hacia las personas, bien porque poseen cualidades que valoramos o porque nos ayudan. Si observamos nuestros propios procesos mentales, notaremos que buscamos ciertas cualidades específicas en los demás. Algunas de ellas son cualidades que nos parecen atractivas, y otras son aquellas que tienen un valor con respecto a nuestros padres, o a la sociedad en que vivimos. Examinamos en alguien su apariencia, su educación, su situación financiera y su posición social. Si lo que valoramos son las habilidades musicales o artísticas, entonces nos fijaremos únicamente en las personas que posean estas cualidades. Si lo que consideramos importante son las habilidades atléticas, nos sentiremos atraídos por las personas que las hayan desarrollado. Así cada uno de nosotros busca distintas cualidades en los demás y utiliza distintos criterios para evaluarlas.

Si las personas poseen las cualidades que se encuentran en nuestro "catálogo interior", las valoramos. Pensamos que son buenas personas, dignas de consideración. Nos parece que son grandes personas en sí mismas y por sí mismas, sin conexión con la evaluación que nosotros hacemos de ellas. Pero de hecho, porque tenemos ciertas preconcepciones acerca de las cualidades que son deseables y de las que no, somos los únicos que atribuimos a las personas el concepto de valiosas o dignas de consideración.

Asimismo, consideramos a los demás según se relacionan con nosotros. Si nos ayudan, nos elogian, hacen que nos sintamos seguros, escuchan lo que decimos y nos cuidan cuando estamos enfermos o deprimidos, las consideramos buenas personas. Esta es una visión muy parcial, ya que las juzgamos únicamente por el modo en que se relacionan con nosotros, como si fuéramos la persona más importante en el mundo.

Generalmente pensamos que si los demás nos ayudan son buenas personas; mientras que si nos dañan son malas personas. Si la gente nos anima, es maravillosa; si anima a nuestro enemigo, es detestable. No es su estímulo lo que valoramos sino el hecho de que esté dirigido a nosotros. Del mismo modo, si la gente nos critica, está equivocada o es desconsiderada. Si critican a alguien que no nos gusta entonces consideramos que son personas juiciosas. No ponemos objeción a sus críticas, a no ser que se dirijan a nosotros.

El proceso por el cual discriminamos a las personas no está basado en un criterio objetivo. Está determinado por nuestras propias preconcepciones de lo que es estimable y de cómo esa persona se relaciona con nosotros. Bajo este criterio subyace la suposición de que nosotros somos muy importantes y, por tanto, si los demás nos ayudan y reconocen nuestro sistema de valores, entonces son maravillosos en sí mismos y desde sí mismos.

Una vez que hemos juzgado a ciertas personas como buenas, cuando las vemos nos parece que su bondad proviene de ellas. Sin embargo, cuanto más desarrollemos nuestra atención, mejor reconoceremos que estamos proyectando esta bondad sobre ellos.

Si ciertas personas fueran objetivamente valiosas y buenas, entonces todos los demás las verían del mismo modo. Pero alguien que nos gusta puede desagradar a otra persona. Esto sucede porque cada uno evalúa a los demás basándose en sus propias preconcepciones y prejuicios. Las personas no son maravillosas por sí mismas y desde sí mismas, independientemente de nuestro juicio sobre ellas.

Al proyectar la bondad sobre ciertas personas, nos formamos unas concepciones fijas sobre quiénes son, que nos llevan a apegarnos a ellas. Algunas personas nos parecen casi perfectas, y anhelamos estar con ellas. Cuando deseamos estar con las personas que nos hacen sentir bien, nos convertimos en yoyós emocionales: si estamos con esas personas nos sentimos animados; y si no, nos sentimos tristes.

Además, elaboramos preconcepciones de lo que serán nuestras relaciones con estas personas creando expectativas sobre ellas. Cuando no corresponden a nuestras expectativas, nos sentimos decepcionados o enfadados. Queremos cambiarlas de modo que se adapten a lo que nosotros pensamos sobre ellas. Pero nuestras proyecciones y expectativas provienen de nuestra propia mente, no de las otras personas. Nuestros problemas no surgen porque los otros no sean lo que pensamos que eran, sino porque erróneamente pensamos que eran algo que no son.