17/6/13

El blog de Enric Corberá

Cuando mantenemos la coherencia con nuestro corazón, el estrés disminuye, las emociones se gestionan de otra manera y éstas influyen en nuestra fisiología con menor impacto.

 Nos ponemos enfermos inconscientemente, tomamos consciencia y nos sanamos inconscientemente.

Ambas citas pertenecen al blog de Enric Corberá,  interesante y especializado sitio que ofrece respuestas que merece la pena sondear...

Sabemos que nuestras emociones vienen determinadas en la forma de gestionar nuestras percepciones y estas son muy subjetivas. La terapia consistiría en tomar conciencia de estas percepciones, de como nos afectan a nuestra fisiología y como alteran la coherencia magnética del corazón. Esto hace que nuestras decisiones no sean lo más acertadas posible porque nuestra comunicación corazón/cerebro está alterada. La alteración la podríamos describir como ruidos que hacen que la comunicación sea poco fluida e ininteligible.
La inteligencia del corazón es muy rápida, de carácter intuitivo y también es muy práctica. Una forma de aumentar la coherencia de  nuestro corazón, es mediante técnicas de relajación centradas en la respiración y prestando atención a nuestro corazón y todo ello acompañado de pensamientos positivos. Técnicas como la sofrología son adecuadas para conseguir esta coherencia.
Nunca nos olvidemos que la coherencia se manifiesta en la armonía de las funciones biológicas de nuestro cuerpo y en la armonía de nuestras emociones,  como la alegría y el estado de compasión por lo que nos rodea y todo ello lleva a un estado de bienestar llamada Paz Interior.
Debemos de conectarnos con nuestro corazón, mediante respiraciones centradas en él. Visualizar como nuestro corazón respira y comprender que respira emociones (información) y que éste las envía a todo el cuerpo.
¡¡Mantengamos limpio nuestro corazón de emociones dañiñas!!

 ...Aún más sorprendentes:

El cerebro humano tiene partículas de magnetita, por lo tanto nosotros estamos influenciados por el campo magnético. De alguna forma como las aves migratorias y otros animales emplean los flujos del campo magnético para seguir sus rutas migratorias.
La pregunta es: ¿Cómo nos afecta esto a nosotros?
Albert Einstein de alguna forma nos orienta en la dirección correcta y nos dice:
“Tendremos que pensar de un modo sustancialmente  nuevo si queremos que la humanidad sobreviva”.
Nunca sabremos que tenía Einstein  en mente cuando hizo esta declaración profética.(fuente: Gregg Braden , El Tiempo Fractal, pág. 201 Ed. Sirio)
Las emociones del corazón que nos caracteriza como seres humanos parece influir en los campos magnéticos terrestres. Ello interacciona con los cambios climáticos y hasta la paz entre las naciones.
El campo magnético del corazón es hasta 5000 mil veces superior que el campo magnético del cerebro.
Todos estos descubrimientos llevan implícito unas connotaciones fundamentales con relación a nuestro planeta y a todo lo que acontece en él.
La primera implicación a nivel de nuestro universo local, o sea, nuestro cuerpo, es que el campo magnético del corazón responde a la calidad de nuestras emociones. Las emociones llamadas positivas aumentan el equilibrio físico de las hormonas y del ritmo cardíaco, así como la claridad mental y la productividad. Las emociones negativas  influyen hasta mil cuatrocientas alteraciones bioquímicas, entre las cuales están el desequilibrio hormonal, trastornos del ritmo cardíaco, la falta de claridad mental y bajo rendimiento.(1)
(1)    Estudios dirigidos por el Instituto HeartMath confirman los cambios bioquímicos producidos en el cuerpo humano en respuesta a l estrés. Los hallazgos originales se encuentran en Glen Rein, Mike Atkinson y Rollin MacCraty, “The Physiological and Phsychological Effects of Compasion and Anger”, Journal of Advancement in Medicine, vol,8,nº 2 (1995):pp.87-105. La siguiente página web contiene un resumen de estos hallazgos y recomendaciones sobre cómo transformar el estrés: http://www.prwebdirect.com/releases/2008/10/prweb1415844.htm
La segunda implicación sería que la relación que existe entre el corazón humano y el campo magnético de la Tierra, sugiere que “las fuertes emociones colectivas tienen un impacto significativo en el campo geomagnético de la Tierra."
Howard Martin uno de los pioneros del Instituto HeartMath nos dice:
Podríamos entender el corazón como un centro de control principal, que va mandando señales al resto de nuestro cuerpo. Hoy sabemos que la función cerebral depende mucho de las señales que manda el corazón”.
El mismo autor nos confirma que el cambio de emociones que experimenta el sujeto produce un cambio en el campo magnético de su corazón.




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