14/10/08

DÍA DE ACCIÓN BLOG

Hoy es el Día de Acción Blog 2008. Los blogs unidos a esta propuesta publican sobre un mismo tema el mismo día. Este año: LA POBREZA.



Ya habrá cientos o miles de entradas sobre la pobreza en el mundo o los países o continentes menos favorecidos; incluso con cifras exactas de todo tipo referidas al tema. Estoy segura de que muchísimos compañeros/as se encargarán de elaborar textos muy completos y útiles sobre el desolador panorama, así que yo le voy a dar una vuelta al enfoque, muy al estilo de silviadormias.





El mundo lo hacemos todos, individuo a individuo. Veamos un poco más de cerca qué representa la pobreza a nivel individual desde mi opinión personal. La mayoría de la gente cree que pobreza significa tener que quejarse continuamente de la subida de los intereses de su hipoteca, de la crisis económica (como si hubiera sido la única, las personas siempre pensamos que nunca es peor que ahora, que por qué a nosotros, blablabla), etc. Sueñan con un estado ideal de abundancia de dinero de forma que no sólo cubrieran sus actuales gastos, sino que además pudieran permitirse cuantas cosas quisieran sin tener que preocuparse.

Normalmente, puesto que estoy generalizando, las personas de este tipo se quejan con poco, con mucho, con menos, con más, con motivo, sin motivo... es decir, viven en la queja. Es lo normal, lo acostumbrado, su eje de conversación y el motus vivendi no sólo de ellos sino de cuantos le rodean. ¿Qué otra cosa hay?

Decía Séneca que pobre no es el que tiene poco, sino el que mucho desea. Creo que tenía razón, como tantos otros. He conocido personas mucho más felices, calmadas, cuya compañía resulta más gratificante, nutritiva y menos enervante y que no tenían ni la mitad que aquellos primeros que corren y sufren para ganar, gastar, seguir corriendo.... Creo que habría que pararse a reflexionar un poco sobre qué significa para nosotros el éxito, la pobreza, la riqueza, la felicidad. Sobre qué cosas nos gustan y por qué, cuáles nos disgustan, cuáles nos calman, cuáles nos estresan, sobre cuáles son realmente nuestras y cuáles vienen impuestas desde fuera y si queremos seguir manteniendo una postura totalmente política de cara al exterior o nos decidimos de una vez a simplificar un poco siendo felices por el mero hecho de ser nosotros mismos, si es que nos atrevemos, claro.

La imagen de la carta arriba inserta refleja a una persona que, a base de atesorar sus necesarias e "irrebatables" riquezas, de ponerlas a salvo de los demás, se ha vuelto FEA. Ya sea que intenta proteger su dinero o posesiones materiales, su tiempo, su corazón... todo lo retenido se estanca y se pudre. Nunca te sentirás más dichoso que compartiendo o ayudando. Y esto no tiene nada que ver con hipotecas o el último perfume de chirimbombín. Puede ser tan sencillo como decirle a tus seres queridos "te quiero", ahora que aún estás a tiempo.

En otro orden de cosas, yo creo que todo es una cuestión de conciencia. Y no hablo de conciencia social, que también. Hablo de estado de conciencia individual, de cómo percibimos las cosas. Lo que a uno le altera a otro le puede dejar indiferente, cada uno percibe las cosas en función de su filtro mental, de su biografía, de su preparación. La percepción de carencia o escasez es un estado de conciencia como otro cualquiera. Hay quien siempre se siente en la más absoluta carencia, siempre parece necesitar algo y, volvemos a la queja, siempre nos regala con el mismo discurso por más años que pasen. Otros, sin embargo, están más satisfechos con lo que tienen y los más afortunados así es como realmente se perciben, se consideran afortunados, se ven exitosos, se sienten agradecidos, tengan lo que tengan. Me atrevo a decir que como es en lo pequeño es en lo grande, es decir, que en un orden superior de cosas, todos los movimientos mundiales son reflejo de grandes masas de conciencia. Quizá, no, seguro que es una visión limitada de las cosas, puesto que - sin resignarse, conformarse sin más y no hacer nada, que no me refiero a eso - con el estado de conciencia de que disponemos ahora mismo es imposible entender - cómo nos gusta poder controlar o al menos intentar crearnos la ilusión de que así es - todo lo que sucede tal cual lo percibimos. Creo que todo pertenece a un orden - o desorden, al gusto - mayor que el que puedo percibir teniendo el tamaño que actualmente tengo. Dentro de este cuerpo y esta mente, imposible tener la respuesta acertada. Repito, no quiere decir que no interprete la situación, la general y la mía como individuo inserta en una realidad social, política, económica... Ni que me cruce de brazos y no intente hacer nada. Eso sí, a la hora de tomar una acción, mejor con una mente centrada y calmada, si no puedo provocar un desastre todavía mayor.

En cualquier caso, soy de las que tiene fe y esperanza, de las que piensa que cualquier acción positiva, por pequeña que sea, vale de mucho y de la que no suele leer la prensa diaria ni castigarse con todo el noticiario cada día. Puestos a elegir bombardeos de información, que sea de la que alegra.... sin por ello quedarse al margen de lo que ocurre. Información sí, bombardeo negativo: no, gracias. Todo lo que escuchamos tiene un efecto en nosotros, se nos graba. Mejor regalarnos piropos, mensajes apaciguantes, positivos, reconfortantes y edificantes, olores agradables, visiones bellas....

Te deseo un muy bonito día, como me lo deseo a mí.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Como es habitual, la salida es individualista, pulgar con dedo gordo y Om, mientras -como decía Brecht- no vengan por tí.
Hace falta politizarse, salir de ese orgullo apolítico, alienante, que nos han instilado desde la transición. Sólo la conciencia crítica y POLITICA desde un posicionamiento real puede mover cosas desde una tribuna-blog, de otro modo, es más de lo mismo.
Y la política no es el minué ZP-Rajoy y toda la panda de mediocres de nuestra clase política. Justamente estamos en sus manos por mirar para otro lado, mientras el plato de comida no nos falte en nuestra mesa, claro está...
saludos y piénsalo

Josep

Germán dijo...

Qué bueno el artículo, ciertamente la avaricia no es simplemente una cuestión de retención de dinero y joyas sino algo más complejo en que cualquiera de nosotros puede incurrir inconscientemente...
Por cierto, ¿de dónde has sacado esa imagen?
Un saludo!

Silvia dijo...

Hola!

Pues gracias. La imagen pertenece al Tarot Osho Zen. Lo de tarot es porque se recogen en forma de baraja, lo de Osho porque las hizo él (y colaboradores), y lo de zen porque precisamente habla de cualidades humanas (mejores y peores) desde el enfoque del zen. En la etiqueta filosofismos propiajenos he puesto unas cuantas con la explicación literal.

Besos.,