20/10/08

Está de moda tener un novio bombero



A veces me desmayo un poco a mediodía, para lo cual está el sofá y el "Mute" del mando de la tele. Últimamente reponen "Entre fantasmas" con doble capítulo, esa moda de los últimos años que ya tomamos como habitual, y es que cada vez necesitamos dosis mayores de la droga que sea y si no, vean qué cubos de palomitas ponen en los cines Warner.


A lo que iba, a mí me llama la atención esta peculiar pareja: se pasan el día recibiendo visitas de fantasmas, de día, de noche, en la cocina, en la ducha; al parecer la muchacha tiene conexiones con otras esferas y él, pues la quiere mucho y se aguanta. El hombre en particular está buenísimo, acepta todos los seres y cosas raras (con sus efectos) que se presentan, los altibajos de ella, sus gritos y terrores nocturnos, sus frecuentes salidas y ausencias mientras no deja de mandar gente hacia la luz (que debe estar ya peor que una piscina municipal en pleno agosto), la comprende, la cuida, la mima, la consiente... Encima manda ella y con una sola mirada lo deja callado... ¡Menudo chollo!


No envidio las peculiaridades de la vida de ella, con tanta aparición (no sé cómo funciona su tienda de antigüedades) pero señores, ya está claro: yo quiero un novio bombero.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja!.. cariño con eso soñamos todas. Pero ante ese derroche de perfección neomasculina, yo me hago preguntas como: Entre tanto ritual de gimnasio, sauna, ultradepilación y cremitas exfoliantes, ¿les quedará tiempo para percibir, siquiera,
nuestra mundana existencia?
Besos,
Morganne.

Silvia dijo...

Jajajaja, sí, ya... se me fue la mano en la foto y tal. Pero ¡se le alegra a una la vista! ;D

Vamos a pensar que en realidad lo del bombero es, una vez más, la representación de la búsqueda del altruismo y valores superiores en el otro, ¿por qué no?

Ahora, mira que está bueno el bombero de la Melinda Gordon...;)

Besitos, Morganne!