12/9/08

Valor


Esta carta muestra una pequeña flor salvaje que se ha enfrentado a rocas y piedras en su camino para salir a la luz del día. Rodeada por un aura de brillante luz dorada, expone la majestad de su minúsculo ser. Es igual que el sol más brillante y no se avergüenza de ello.


Cuando encaramos una situación muy difícil somos capaces de escoger:


Podemos sentirnos agraviados y tratar de encontrar alguien o algo a quien culpar por nuestras penalidades, o podemos afrontar los retos y crecer.


La flor nos enseña el camino, a medida que su pasión por la vida la guía a salir de la oscuridad e ir hacia la luz. No hay por qué luchar contra los desafíos de la vida, o intentar evitarlos o negarlos. Están allí, y si la semilla tiene que convertirse en flor, tenemos que pasar por ellos.


Sé suficientemente valiente para crecer y convertirte en la flor que estás destinado a ser.


............cri cri cri


Vaaaale.,

2 comentarios:

Teresa dijo...

sigo muda, pero te busco y estás ahí como siempre, dándome magníficos consejos..

un abrazo lleno de amor niña

Silvia dijo...

;)

Abrazos de esos me vienen muy bien, gracias.