29/8/08

Arte-terapia (II)


de Pat B. Allen, editorial Gaia


Capítulo veinticinco:


SABER ALGO


"A lo largo de unos veinte años, he aprendido algunas verdades sobre la creación de imágenes. Algunas son probablemente universales, y luego está el contenido, que es universal en sus líneas generales, pero está lleno de mis detalles personales. Lo que sé es esto:


La realidad es simultánea: Las imágenes revelan que somos seres holográficos, que vivimos múltiples historias. Frecuentemente nos quedamos atrapados en una visión de nuestra personalidad y perdemos la riqueza de nuestra multiplicidad. Con ello perdemos también flexibilidad, espontaneidad y creatividad. Manifestamos nuestros conflictos internos como bloqueos en nuestra vida exterior. En mi caso, el trabajo parece ser la principal escena en que se expresan mis conflictos.


El miedo distorsiona: El miedo distorsiona nuestra visión del mundo, así que las imágenes se manifiestan al principio en formas aterradoras. Veo la imagen como si la hubieran metido en el fondo de un armario oscuro. Cuando sale por primera vez, está arrugada y es rara. Esto no hace de ella una imagen mala o "enfermiza", sino simplemente extraña. Al dar una forma a la imagen y contemplarla como testigo, se comienza el proceso de deshacer las distorsiones.


La intención dota de facultades: Tener una clara intención de lo que queremos saber, incluso de una forma muy general, hace que sea más efectivo el proceso de creación de imágenes. Una intención puede expresarse con palabras, pero también necesita acción para manifestarse. La intención puede ser general, como "quiero saber el significado de esta imagen" o específica, como "quiero explorar mi relación con mi padre". Puede ser sencilla (la intención de experimentar con la pintura) o compleja (la intención de comprender los propios temores).


La atención transforma: Hacer la imagen y vivir con ella, sin otra intervención, sin valorarla, sin interpretarla, cataliza el cambio y el movimiento. Cuando la imagen no está arrinconada en un armario, la vida vuelve a fluir a través de ella. La atención honra a la imagen y comienza el proceso de reclamar lo que quiera que represente.


El discernimiento no equivale al cambio: El discernimiento puede ser preludio del cambio. Las imágenes pueden producir discernimiento o pueden ser totalmente misteriosas. El discernimiento, o "conocimiento" consciente - es decir, las ideas sobre lo que puede significar una cosa -, no es necesario para el cambio y no lo garantiza. Otra forma de decir esto mismo es que habitualmente transcurre mucho tiempo entre la percepción y la realización.


Las imágenes son pautas: Tendemos a repetir ciertas escenas de la vida. Todo el mundo tiene su propio repertorio de imágenes, a las que yo considero como el juego de cartas que le ha tocado a cada uno. Es con ellas con las que tenemos que trabajar. Luego las arreglamos según pautas que nos son familiares. Todos tenemos ciertos temores que superar, ciertos aspectos de nuestra personalidad que necesitamos alimentar para equilibrarnos y completarnos, ciertos mitos e historias que tenemos que vivir, ciertas verdades que ofrecer. El conocer nuestras cartas nos permite considerar nuevas disposiciones y nuevas pautas.


Las pautas son universales: Aparte del plano estrictamente personal, hay ciertas formas de imágenes que son compartidas por grupos, culturas e individuos que tienen experiencias similares. De modo que las imágenes proporcionan a las personas un medio de comunicarse entre sí en un plano profundo. Las imágenes del pesar tocarán una fibra sensible a casi cualquiera que haya llorado una pérdida, por ejemplo.


Las imágenes son predictorias: Las imágenes nos dicen lo que está ocurriendo en nuestra vida interior. La manifestación externa de lo que representa la imagen puede no resultar patente hasta mucho después de su aparición. De este modo, la imagen es como una señal en el camino, que nos indica la dirección que debemos seguir. Si somos capaces de leer la señal, tenemos más probabilidad de mantenernos en nuestro auténtico camino.


Las imágenes necesitan un testigo: En el fondo, el trabajo con imágenes consiste en dar testimonio de nuestras historias y de las historias de otros sin remozarlas ni darles la espalda. El testigo recibe y afirma la historia siempre cambiante y siempre en evolución. Cada uno de nosotros somos nuestro testigo primero, y necesitamos ser testigos unos de otros. Nuestra faceta de testigos constituye la conciencia clara y universal que subyace a nuestra manifestación física.


Cualquiera puede hacer esto: El proceso de creación de imágenes está al alcance de cualquiera que esté dispuesto a tomar un lápiz o un pincel o un puñado de arcilla. Los profesores, los terapeutas, los guías tanto interiores como exteriores, y los compañeros de viaje, pueden surgir en nuestro camino, pero la creación de imágenes es, en último término, un medio de conocimiento directo que no requiere intermediarios."

28/8/08

Arte-terapia (I)



de Pat B. Allen, editorial Gaia.

Fragmento del capítulo 2o:

EL CONOCIMIENTO DE LA PROYECCION


(La autora cuenta una relación entre ella - profesora - y una chica - alumna - que le crispaba los nervios de forma irracional).


"El incidente que acabo de describir es significativo porque se refiere a una relación desigual en la que, como profesora, yo tenía más poder. Luchar por comprender qué parte tenemos en esas relaciones es una responsabilidad de especial importancia. Los niños, los alumnos y los subordinados hacen salir aspectos de nosotros, los que hemos relegado, a los que Jung llamó la sombra. Las personas que se encuentran en una posición subordinada no siempre pueden discernir cuándo reaccionamos frente a ellas desde las luchas que tienen lugar en nuestro interior y que nosotros negamos. Por esta razón es primordial examinar lo que los terapeutas denominan "contratransferencia", es decir, los sentimientos inconscientes que determinan nuestro comportamiento en esas relaciones.


Las personas que provocan en nosotros fuertes reacciones son, frecuentemente, una fuente de imágenes de gran fuerza para nosotros. Esto es especialmente cierto cuando reaccionamos frente a ellas con una negatividad irrazonable, aunque también hay veces que hacemos ídolos de algunas personas que tienen rasgos positivos que somos incapaces de reconocer en nosotros mismos. La irritación o la idealización, como el grano de arena en la ostra, pueden producir la perla de la sabiduría. Más que tratar de dominar a las personas y de determinar el resultado que necesitas inconscientemente, piensa que estas personas son como maestros para ti. Piensa en una persona de tu entorno a la que hayas sobrevalorado sin razón o a la que hayas acosado injustamente. Si eres padre, hacer este ejercicio en relación con un hijo es muy útil. Si no, puedes hacerlo respecto de cualquier alumno o persona subordinada. Dedica unos momentos a reflexionar sobre las cualidades y el comportamiento de esa persona. Haz un dibujo. Puede ser muy sencillo. Exagera las características fastidiosas o maravillosas de esa persona: lo que buscas es llegar realmente al fondo de la cuestión. Considera la imagen por un momento como una autorretrato. ¿Qué reflejo de ti te devuelve esa persona? ¿Qué posee ella que, por la razón que sea, eres incapaz de tolerar conscientemente? ¿Qué puedes aprender de ello? ¿Qué surge como respuesta? ¿Aparecen recuerdos o sentimientos? ¿En qué se parece la situación con esa persona a algo que experimentaste en otros tiempos, cuando eras el miembro menos poderoso de una relación? Límitate a reparar en lo que surja. Llevar un diario puede ayudarte a seguir los hilos de los recuerdos.


Es posible que descubras que desaparecen la irritación o la idealización una vez que sitúas el conflicto en el reino de la imagen. Esto te libera para relacionarte con esa persona de una manera más sencilla y menos cargada. Y, lo que es más importante, te permite ver cuáles de tus propias cualidades requieren que les prestes atención.


En especial, los padres cargan un gran peso sobre sus hijos al transferir al niño inconscientemente aspectos de sí mismos que les resultan inaceptables. Esto es igualmente cierto si la transferencia es de un rasgo positivo: por ejemplo, el padre o la madre que idealiza la habilidad atlética o musical de un hijo y le exige que dedique una cantidad enorme de tiempo a perfeccionar na habilidad que el padre o madre nunca adquirió. Es evidente que esto es completamente distinto de un apoyo auténtico a los logros de un niño. Se produce un efecto deformador, ya que el logro no le parece auténtico al niño y el trabajo que le cuesta alcanzarlo es oneroso en vez de placentero. Son necesarios un discernimiento y un valor considerables para darse cuenta de que uno ha entrado en esta dinámica, pero la imagen te ayudará a conseguirlo.


Al ver la imagen como un autorretrato, tal vez reconozcas sueños no realizados que quizá estén todavía al alcance de tu mano en cierto modo. Si te dedicas a tratar de hacerlos realidad, tu hijo o tu alumno será más libre de convertirse en una persona auténtica y no en un auxiliar de tus necesidades.


Puedes realizar esta tarea cada vez que te encuentres luchando en una relación con un hijo, un cónyuge, amigo o compañero de trabajo en la que haya inherente un desequilibrio de poderes. La clarificación de la imagen separa lo que es materia personal de los auténticos desacuerdos y quita hierro a la naturaleza emocional de muchas peleas. Aunque nuestra intención es que cada uno aprenda más sobre sí mismo, una consecuencia habitual de ello es el aumento de la comprensión hacia los demás. Esta es otra tarea en la que el compartir la imagen debe hacerse con sumo cuidado, probablemente con alguien neutral y compasivo que no esté directamente implicado en el conflicto.

Como dar volumen al pelo sin productos

Hoy estuve en Pozo Izquierdo, conocido por sus campeonatos de wind-surf... y se me quedó el pelo como la que anuncia la revista Vanity Fair. Como una loca, vamos.

El video está un poco cutre con trozo de valla y todo... la verdad es que entre el pelo y el sol no veía nada... ya mejorará la cosa para el futuro. Habrá que usar el viejo sistema de la coleta.



27/8/08

Saluditos

Siniestro Total




Lecturas del verano




Apartado "MUJERES Y HOMBRES"


En pro del hombre sensible.


(...) Un nuevo tipo de hombre que armonizaba con el nuevo tipo de mujer. En la Universidad se ayudaban mutuamente, se contestaban uno a otro sus poemas, se escribían cartas haciéndose confesiones y autoexaminándose, valoraban su relación y le dedicaban cuidados, tiempo y atención. A ninguno le gustaba la sensualidad impersonal. Los dos querían trabajar en algo que amaban.


Conocí muchas parejas que encajaban en esta descripción. Ninguno de los dos dominaba. Cada uno trabajaba en lo que sabía hacer mejor, compartían las tareas sin importunarse, sin necesidad de crear papeles ni establecer límites. Su rasgo característico era la amabilidad. No existía la noción del cabeza de familia. No había necesidad de afirmar cuál de los dos era el que suministraba los ingresos. Habían aprendido el arte sutil de la oscilación, que es muy humano. Ni la fuerza ni la debilidad son cualidades fijas. Todos nosotros tenemos nuestros días fuertes y nuestros días débiles. Ellos habían descubierto el ritmo, la flexibilidad, la relatividad. Cada uno tenía conocimientos e intuiciones especiales que aportar. La guerra de sexos no existe en estas parejas. No hay necesidad de redactar contratos sobre las reglas del matrimonio. La mayoría no sienten la necesidad de casarse. Algunos quieren tener hijos y otros no. Los dos están enterados de la función de los sueños - no como síntomas de neurosis sino como guías que indican el camino de nuestra naturaleza oculta -. Saben que cada uno de ellos está dotado de cualidades tanto masculinas como femeninas."


...Suena demasiado utópico, ¿existirá realmente eso? ¿Es deseable? ¿Estamos preparados? Misterio...

26/8/08

Vuelta a casa


Y al espacio internetero.





Recordando la magia de la vida...





Dejando que la belleza me cure...







Y guardando un respetuoso espacio para los que no podrán contarlo...