28/2/08

Páginas dobladas


Hace mucho tuve un novio al que le caía encima si se le ocurría doblar la página de un libro para marcar por dónde iba leyendo. "¡Los libros no se subrayan, no se doblan, no se manchan, no se...!" (¿mamá?).


Ahora doblo cada página donde leo un párrafo que me interese de todos mis libros. Al final acabarán todos en la biblioteca.


Esta es la última página que doblé:


"Las arquitecturas del deseo", José Antonio Marina, editorial Anagrama, págs. 42 y 43.


"Las pulsiones aumentan de complejidad a lo largo de la escala animal. Nicholas Humphrey, un estudioso del comportamiento de los primates, comentaba con gracia que durante mucho tiempo no comprendió por qué los orangutanes tenían un cerebro tan grande si su vida era tan aburrida. Al final concluyó que lo necesitaban para regular su vida social que siempre plantea relaciones complicadas. Frans de Waal, en su deliciosa obra La política de los chimpancés (Alianza, Madrid, 1993), ha narrado estas tramas argumentales. Los animales superiores son curiosos, y les gusta resolver problemas. El ser humano va más lejos y experimenta la pulsión de buscar explicaciones a lo que sucede. Freud se quedó muy impresionado por el experimento de Bernheim, uno de sus maestros, que dio a una mujer hipnotizada la orden de que una vez despierta fuera a un rincón de la habitación y abriera un paraguas, sin recordar la orden. Así lo hizo y al preguntarle por qué lo hacía respondió sin pensarlo dos veces que para comprobar si el paraguas era suyo. Según Rolls, sentimos la pasión por explicar lingüísticamente (confabulate) lo que ha sucedido en áreas cerebrales fuera de la conciencia. En 1973, L. Salk documentó la preferencia de las madres humanas por llevar a sus bebés apoyados sobre el lado izquierdo. Al preguntar la razón, las madres diestras solían decir que para tener libre la mano derecha; en cambio, las madres zurdas argüían que el niño estaría más seguro si lo sujetaban con la mano más hábil. Eran explicaciones improvisadas para salir del paso. Las mamás chimpancés y las mamás gorilas también acunan a sus crías sobre el lado izquierdo. Lo más probable es que sea una pulsión natural para acercar el bebé al corazón, y que al oír sus latidos, a los que estaba acostumbrado durante la gestación, se tranquilice. Ese gesto de ternura maternal lleva dentro de sí una herencia que no ha pasado sólo de generación en generación, sino de especie en especie."

Todo este rollo para decir que ¡maldita manía humana de encontrar siempre explicaciones a todo! Tonto consuelo de primate evolucionado, dicen.


Ahora ya puedo seguir leyendo, doblando, leyendo, doblando...

4 comentarios:

Teresa dijo...

jajaja, pues sí, es lo malo de tener una lavadora en la cabeza... a mí me encanta comprar libros de segunda mano y encontrar esquinas dobladas, o palabras subrayadas... le añaden valor al libro... así que adelante!! ;)

besitos

Silvia dijo...

ratle ratle ratle... centrifugado suave (día benigno conmigo)

Pues ya sé a quién darle mis esquinas y subrayes!

Besos

Anónimo dijo...

Ja, jajajaja, que risa me ha dado eso que dices de que "ahora doblas la páguina en todos de tus libros.." me ha recordado cuando decidí dormír con la luz encendida durante toda la noche a lo largo de un año nada mas romper con mi ex, a el le fastidiaba que leyera en la cama (con la luz encendida)...
Un saludo
lulu

Silvia dijo...

Jajaja, en realidad no lo hago por "revancha". Era yo la que me metía con él. Es que luego me di cuenta que era una tontería por mi parte y ahora me resulta muy útil. Lo cierto es que tras 14 años cada uno (o hablaré por mí) hace lo que no le gustaba del otro y tan a gusto, parece. Si es que somos espejoides (en general todos).