30/11/07

Si Ahmed llega...


Poema de Francis Gracián Galbeño (madre de Silvia), de 2006, leído en La Casa de El Hierro (09-03-07), Radio Guiniguada el día de Palestina en 2007 y Patio de las Culturas (22-09-07).



Vio por primera vez la luz del día

en la arena más cálida,

en el sendero más desconocido

de una aldea olvidada;

teniendo por paredes, ramas secas,

y por techo, manojos de hojarasca.


Ahmed creció ignorando que su tierra

otros pueblos tenían esquilmada,

y no sabía leer en otros ojos

el hambre, la amargura, ni la rabia...


Él se sentía príncipe

de sus dunas peladas,

de sus cuatro famélicos corderos,

del árbol que sus noches cobijaba.



África dio la vida al primer hombre;

y esa deuda hubo quien la olvidaba,

robando a sus hermanos de piel negra

la tierra que su vida sustentaba.

Para acallar conciencias

justificó fronteras, mares, vallas;

"Los africanos quédense en sus pueblos,

ya no nos hacen falta;

consiguió su riqueza el hombre blanco

civilizando África.

Y debieran pagarnos con olvido,

quedándose en su tierra requemada."


En su lejana aldea,

Ahmed creció con la barriga hinchada;

y escuchaba al ocaso las historias,

por los viejos contadas,

de heroicos hombres con la tez tan negra

como la faz de la desesperanza;

y oyó también de algunos que se fueron

en alguna brumosa madrugada;

y llegaron al mar y lo cruzaron:

¡milagros de la fe, con cuatro tablas!

Y al cabo, su familia salir pudo

del hambre que, de antigua, es puro atávica.


Y Ahmed, oyéndolo,

en las noches soñaba,

junto al árbol que siempre

bajo lunas de plata,

abrazó con amor sus infantiles

juegos que entre sus hojas se alfombraban...


El árbol amoroso,

le regaló en secreto veinte ramas;

y a la orilla del mar, entre las dunas,

para él tornó su corazón en barca;

escribiendo entre lianas que se anudan,

venturas que tal vez lleguen mañana...


El susurro del mar canta su paso,

la sal y el miedo tiñen su mirada,

se aleja su niñez; quedó en la orilla,

donde late la débil esperanza.


Si Ahmed llega, qué dicha para el árbol;

aunque muera en la playa,

podrida por el mar y el sol de Europa,

su alma simple de barca.


Y si no lo consigue, se irán juntos

a dormir bajo el agua;

y acunará al chiquillo con ternura,

cantándole una nana.

Y tapará sus ojos, que no vea

qué mundo vive más allá de África.

28/11/07

RASMIA FEMENINA EN LA BLOGOSFERA




Así titulaba el pasado domingo, 25 de noviembre, su artículo en "Cosas de blogueros" Sergio del Molino en el Heraldo de Aragón.


Antes de proseguir: rasmia significa empuje y tesón para acometer y continuar una empresa, según la R.A.E. (aragonesismo).


Motivo este último de más para sentirme bien contenta y agradecida al autor por incluirme en dicho artículo y dedicarme un párrafo que aquí transcribo:


"Silvia... ¿dormías? (silviadormias.blogspot.com) es una página muy viva, con un punto experimental, que tan pronto ofrece una colección de "femmes fatales" como representaciones del estado mental de su autora con la imagen de un huevo frito. Entre medias, crónicas de la vida cotidiana, encuentros con amigos, relatos más o menos ficticios y citas muy poco célebres".


¡He popularizado el huevo frito! Bueno, sé que no es para tanto, pero es que este chico escribe con mucha gracia (tal y como se refleja en el resto del artículo) y cuando compré mi ejemplar para leerlo me solté a reír a carcajada limpia en medio del Paseo de la Independencia.


También Teresa Morales recibe su merecida y cariñosa atención con Zaragoza mon amour . También es digno de mención su blog de cine, otros eventos de la ciudad y mucho más Yo quiero Zaragoza y sus colaboraciones en Blogdecine.


Los otros blogs con los que tuve el privilegio de compartir el artículo aunque no conozco a todas sus autoras fueron: La Mima, El sueño de la marmota, Inde, El destino me lleva a ti y Entre nómadas.


Saludicos maños de adopción de esta canarioandalusí.

24/11/07

Frasecitas


"El Amor más profundo se experimenta cuando alguien es reconocido tal y como es, éste es el auténtico Amor".

Bert Hellinger

23/11/07

Jardines, veleros, sentimientos, problemas del vivir y del convivir







"Crónicas de la ultramodernidad"



"¿Cómo podemos hacer habitable la realidad? Lo hacemos, al menos, de tres maneras (...). Explicándola, transfigurándola, transformándola. De lo primero se encarga la ciencia, de lo segundo el arte, de lo tercero la ética. ¿Cuál es la fuente originaria?"

Marina advierte que la época de "la era de la información" ha pasado. Debido al exceso, ésta es la de la "evaluación de la información", tarea que propone a los filósofos. Separar lo relevante de lo superfluo.

Analiza un movimiento contradictorio de fusión (globalización) y fisión (nacionalización). "La economía se mundializa, los corazones se nacionalizan, y las cabezas no saben lo que hacer."

"Creemos que el conocimiento es importante, pero son los sentimientos los que nos hacen felices o desgraciados. (...) La solución más sencilla es aferrarse a uno de los dos términos de la contradicción y eliminar el otro. Así hacen todos los fanáticos y todas las avestruces. (...) Los lógicos y matemáticos que han estudiado las paradojas saben que sólo se solucionan subiendo de nivel. Las contradicciones se resuelven por elevación."

El autor nos habla de muchos temas, intentando dibujar el plano sobre el que nos movemos actualmente, con todos sus elementos - abundantes por el exceso de información de hoy día - y las redes que se establecen entre ellos.


INTELIGENCIA:

"Los grupos pueden ser más o menos inteligentes. Entiéndanme bien. La inteligencia como facultad psíquica se da sólo en personas concretas, pero la capacidad de creación artística, científica, social o política surge, se fomenta o se dificulta en los grupos donde esas inteligencias personales viven, grupos que pueden ser más o menos inteligentes, más o menos aptos para resolver los problemas. Podemos hablar, por ejemplo, de familias inteligentes y de familias torpes. Aquéllas facilitan una buena instalación de sus miembros en la realidad, transmiten visiones ajustadas, no sesgadas ni sectarias, del mundo, tienen buenos sistemas de comunicación íntima, afirman la estabilidad afectiva, resuelven más problemas de los que plantean. La inteligencia de cada uno de los componentes resulta estimulada, aplaudida, fortalecida por el hecho de pertenecer a esa familia. En las familias torpes sucede lo contrario. El grupo añade o resta poder, ánimo, eficacia, a cada persona. (...)

Las creencias son ideas que vivimos, a veces sin percatarnos de que lo hacemos porque las confundimos con la textura misma de la realidad. (...) Si no estamos alerta acabaremos actuando de acuerdo con lo que se ha decidido no sé dónde, creyendo que estamos siendo auténticamente libres. Nos conviene también caer en la cuenta de que con nuestros comportamientos estamos cooperando en conformar creencias que, acaso, luego nos repugnen. (...) Me preocupa la facilidad con que podemos ser colaboracionistas inconscientes. Todos nos quejamos de cosas a las que estamos ayudando a existir: la mala televisión, los falsos prestigios, los fracasos familiares, la cultura de la adicción, la sexualidad frívola, (...). ¿Pero cómo saber a qué creencias estoy prestando ayuda sin saberlo? Necesito analizar las implicaciones de lo que hago. Los fenómenos sociales son un precipitado de actos individuales."


AMOR Y PAREJA:

"Muchos de los problemas podrían resolverse si conociéramos bien los mecanismos que están en juego. Y si nos diéramos cuenta de que hay sentimientos inteligentes y sentimientos imbéciles. El primer aspecto que deberíamos aprender es que hombres y mujeres buscan por lo general en la familia diferentes cosas y por lo tanto van a sentirse defraudados por cosas diferentes. (...) Lo que se espera de una relación tiene gran importancia porque determina el sentimiento de éxito o fracaso.

Todos los deseos tienen su correspodiente satisfacción, que se vive como sentimiento de alegría o de euforia. Esta uniformidad en el plano sentimental produce muchas confusiones. Todo deseo insatisfecho produce una ansiedad, una obsesión, una dependencia. Ustedes pueden llamar amor, si quieren, a este vivir sin vivir en uno. Yo me abstengo de hacerlo. No poder vivir sin alguien no es demostración de amor, sino sólo de un deseo imperioso no cumplido. Evitar el aburrimiento es un deseo poderosísimo e insistente, que propicia la aparición de espejismos amorosos. El tedio, que es la forma confortable de la infelicidad, confunde la felicidad con intensidad, y la intensidad con la excitación. (...)

En la actualidad parecen coexistir entre los aborígenes de la cultura occidental tres modelos distintos de amor, cada uno de los cuales integra la sexualidad de modo diferente y produce una familia distinta. La pluralidad de modelos satisface a unos indígenas y angustia a otros. (...) Los modelos principales (...) son tres: el tradicional, el romántico y el mercurial.

El amor tradicional se construye sobre un referente externo: las creencias compartidas, las normas morales, las costumbres respetadas. Tiene bien definidas las limitaciones y las expectativas. Coacciona pero tranquiliza. (...)

El amor mercurial, típico de la sociedad posmoderna, se construye con las ruinas del tradicional. Por eso se revela al mismo tiempo novedoso y desengañado. Ninguno de los protagonistas busca adecuarse a ningún modelo externo. La propia relación amorosa es su único referente, el canon de sí misma. El proyecto común es mantener una relación mientras resulte psicológicamente gratificante. (...) Consideraban más importante mantener la autenticidad, máximo valor en un momento de quiebra de certezas.

Me queda por hablar del amor romántico. (...) Se popularizó en el imaginario social a partir del siglo XIX. Supone que entre dos personas puede establecerse una lazo indisoluble, que no es casual sino predestinado. De ahí la resistencia, casi la repugnancia, del amante romántico a reconocer que la culminación de su amor dependió de la casualidad de un encuentro. El amor romántico se funda en la calidad intrínseca de la persona amada, única capaz de alimentar un amor para siempre, solo y excluyente. Este modelo amoroso, que procede de una intensificación del tradicional, se convierte en un peligro para él cuando se alía con la pasión, fenómeno visto con recelo en todas las culturas por su capacidad transgresora. (...)

El modelo romántico mantiene todavía su vigencia en la etapa del enamoramiento (...). Los enamoramientos pueden evolucionar después hacia un modelo tradicional o hacia un modelo mercurial, lo que hace que el amor romántico sea un comodín prácticamente insustituible en este momento."


BÚSQUEDA DEL PLACER Y VALORES:

Marina cita a Epicuro: "Todo placer es bueno, pero no todos los placeres nos corresponden". (...) "Se dio cuenta de que no todos los placeres son compatibles. Que un régimen de vida sustentado en un tipo de placer incapacita para una vida orientada a otro placer. Lo relevante no es el placer, sino el tipo de persona que siente placer". (...)

También a Maquiavelo: "no todos los valores supremos perseguidos por la humanidad son compatibles entre sí". Al político Isahiah Berlin tal constatación no le embarcó en un relativismo escéptico, según palabras del propio Marina. "Admitía un mundo de valores objetivos, pero reconocía con gran humildad que los conflictos son inevitables porque algunos de los Grandes Bienes no pueden vivir juntos".





ESTRUCTURA SOCIAL:

"Cunde la idea de que la historia se ha vuelto vertiginosa e implacable. (...) La postura más sensata es la (...) que se esfuerza por comprender. Entender lo que nos pasa - social o personalmente - nos pone en mejores condiciones para sobrevivir, lo que, al fin y al cabo, es el propósito de estas crónicas. (...)

(...) Trata de la sociedad de red, es decir, de la estructura social hacia la que ineluctablemente nos encaminamos. Todos vamos a depender de todos, de manera que tendremos que pensar una nueva forma de autonomía. (...)

La democracia se basa en la ley de las mayorías, pero lo que necesitamos son unas mayorías ilustradas y decentes en las que podamos confiar. Y más todavía cuando llegue esa futura sociedad de la información que será, sobre todo, la sociedad de la mediación y el mangoneo. Los medios de comunicación se van a convertir en los intermediarios entre nosotros y la realidad. Y si no estamos atentos serán los medios más elementales y simplificadores los que se lleven la clientela al agua. (...)

Nos interesa a todos, por lo tanto, que haya una ciudadanía inteligente y educada. (...)

Hemos descubierto una nueva manera de tratar la información: el vértigo. (...) Los ojos son confundidos por la prisa. Empezamos a despreciar todo aquello que nos exige tiempo. El director de un prestigioso programa televisivo de divulgación científica me dice que tiene que fragmentar mucho el programa porque el espectador no aguanta más de dos minutos concentrado en un tema. (...) Mathieu, que pintaba grandes murales en unas cuantas horas, creía que la velocidad permite alcanzar la liberación artística, porque evita que la reflexión mate la espontaneidad creadora. (...) Todo conocimiento perceptivo sobrepasa en algo a la palabra, se mueve en otro registro. Pero gracias a la palabra, que es un medio lento, desplegamos el significado de la percepción, que es un medio veloz. (...)

Uno de los motores de la inquietud, de la prisa, del deseo de nuevas percepciones, es el tedio, un fenómeno que me interesa mucho, como también me interesa su opuesto y antídoto, la diversión. (...) El hombre moderno teme aburrirse. (...) La facilidad para aburrirse y la incapacidad para soportar el aburrimiento caracterizan a ciertas personalidades que buscan compulsivamente excitaciones, (...) aparece la sed de experiencias. Presenciamos un accidente en la calle... ¡Al fin una experiencia! (...)Los seres humanos parecen volverse peligrosos cuando están aburridos."

Según Guillebaud (...) la sociedad se libera de prohibiciones morales para buscar posteriormente refugio en prohibiciones penales. Cuando una sociedad pierde sus puntos de referencia, cuando los valores compartidos - y sobre todo una definición elemental del bien y el mal - se desvanecen, son reemplazados por el Código Penal.(...)

La ética comienza con una afirmación voluntaria. Lo único que podemos elaborar es una ética constituyente. Todas las constituciones empiezan por un acto que crea su propia justificación. (...)


LIBERTAD Y AUTONOMÍA

"Hablamos tanto acerca de la libertad que no nos queda tiempo para educar la autonomía personal, que es lo importante. (...) Si yo quisiera mangonear sus vidas intentaría convencerles de que para ser libre hay que ser espontáneo, es decir, hay que dejarse llevar por el impulso profundo que constituye nuestra personalidad más auténtica. Manejar esa inocente espontaneidad es muy fácil. (...)

Todos estamos sometidos a dependencias, mangoneos, coacciones e influencias porque la sociedad es un tejido de poderes, unos claros y otros oscuros, (...). La modernidad confió en el poder legítimo y acabó glorificando al Estado. La posmodernidad desconfió de todo poder. ¿Tiene la ultramodernidad algo nuevo que decir? (...)

Ante todo hay que distinguir dos tipos de poder. Una cosa es el poder como capacidad personal para hacer algo, como facultad creadora y autónoma, y otra muy distinta el poder de hacer que los otros hagan algo. Sólo este último tiene que ver con la dominación. Incluso desde el punto de vista psicológico, los mecanismos de ambos son diferentes. (...) Para los ultramodernos, empeñados en recuperar el protagonismo individual, (...) son poderes decentes los que fortalecen la autonomía personal, los que aumentan nuestros posibles. (...)

¿Qué poder pueden tener los débiles, los individuos concretos, la gente de a pie? Pueden, en primer lugar, bloquear algunos de los mecanismos de poder: el miedo y el deseo, por ejemplo. Esta es la solución de los estoicos o de los yoguis. También se puede limitar la acción de la influencia mediante un pensamiento crítico y alertado. Pero además se puede ejercer un poder activo y personal. Hay, sin duda, un poder difuso, que todos ejercitamos al comprar o al votar o al actuar. Pero como su eficacia depende de la suma total, apenas puede hablarse más que de poder mancomunado. La única manera de potenciar ese poder personal es la unión, la agrupación de fuerzas, la organización. Éste ha sido casi siempre el camino de los movimientos sociales. Conscientes de su fuerza, todas las dictaduras han intentado anularla impidiendo el derecho de reunión y de asociación. (...)

Libertad y arte contemporáneo.

La libertad absoluta se convierte en sueño de la razón. (...) El arte descubre y defiende un nuevo valor: la libertad sin voluntad. (...) La historia del arte contemporáneo me parece una bella metáfora de nuestra situación cultural. También en la vida diaria estamos defendiendo esta idea de libertad como espontaneidad, es decir, sin voluntad. (...)

Se repite sin dar explicaciones que la libertad es el valor humano más importante. ¿Esto qué quiere decir? ¿Que el hombre es libre por naturaleza? Falso. El hombre nace dependiente y con suerte va liberándose poco a poco de coacciones, miedos, ignorancias, limitaciones. ¿Que una vez conseguida la libertad ya se han alcanzado todos los bienes? Obviamente falso también. La tríada magnífica que ha dado nacimiento a nuestro mundo moderno pone, junto a la libertad, la igualdad y la fraternidad. Entonces, ¿por qué la libertad ha monopolizado el prestigio? (...)

La libertad no es algo natural, sino construido, peleado y precario. No es un estado sino una acción: liberarse. Es la rebeldía inteligente. (...) Hablar de libertad me parece simple y tramposo. En cambio, hablar de liberación me parece verdadero y, como todo lo verdadero, progresista. Lo que quiero mediante la liberación es afirmar, construir, mantener mi autonomía. (...) No depender de nada, no comprometerse a nada, no venerar nada es una libertad vacía y errática. Si identificamos la libertad con la espontaneidad, nos sometemos ineludiblemente al impulso o a la presión del ambiente. Hacer lo que me da la gana no es ser libre, es obligarme a hacer lo que la gana decide hacer. (...)

Estética y ética.

A un oriental le resultaría muy difícil separar la estética de la ética. Vale la pena escucharles para ver si aprendemos algo. (...)

T.S. Suzuki, el principal introductor del zen en occidente, ha estudiado la manera japonesa y la manera occidental de entender la poesía comparando este haiku de Basho y una poesía de Tennyson.

Yoku mireba (Cuando miro atentamente)
nazuna hana saku (¡cómo veo florecer la nazuna)
kakine kana (junto al seto!)


Flor en el muro agrietado,
te arranco de la grieta,
te tomo, entera, con raíces, en mis manos,
florecilla, pero si pudiera entender
lo que eres, con todo y tus raíces y todo en todo,
sabría qué es Dios y qué es el hombre.

Suzuki comenta: Basho ni siquiera toca la nazuna. Tennyson la arranca. Basho contempla. Tennyson se pregunta. Basho acepta, Tennyson añora. El método zen, añade consiste en penetrar directamente en el objeto mismo y verlo, como si dijéramos, desde dentro. Conocer la flor es convertirse en la flor, ser la flor, florecer como la flor, y gozar de la luz del sol y de la lluvia. La contemplación permite que el objeto se manifieste. La posesión apresurada lo oculta irremediablemente. (...)

Volviendo a la libertad...

Carecer de grandes proyectos no es ninguna liberación. Sin ellos, el presente se desmigaja en la repetición o en la insignificancia. Es el proyecto lo que dirige la creación. (...) Hay al menos un gran proyecto al que no podemos renunciar. Tal vez el único importante y el que nos va a permitir descubrir significados grandes en el mundo y grandes posibilidades en la realidad. Se trata del largo y titubeante afán por alejarnos de la selva, tan próxima todavía, y constituirnos como una especie dotada de dignidad. (...)

No pretendo mezclar estética y ética, pero es el arte de este siglo el que me obliga a hacerlo. Los artistas se metieron a moralistas (...) pero se equivocaron. La libertad pura acaba siendo retrógrada y colaborando con todos los regímenes dictatoriales. Si no hay valores, la libertad del dictador es tan válida como la libertad del ciudadano, pero más fuerte. Equiparar la libertad con la espontaneidad, despojarla de criterios de evaluación, lleva a la glorificación de la ley del más fuerte. (...)

La libertad no es espontaneidad, sino acción guiada por valores pensados.

En cuanto a la crítica del arte:

Todo vale. De gustos no hay nada escrito. Ni de gustos ni de nada. Esta creencia ha penetrado profundamente en nuestra cultura. Mis estudiantes de posgrado salen de la universidad convencidos de la imposibilidad de establecer criterios de evaluación estética, ética, filosófica o cultural. A pesar de vivir en este limbo de las equivalencias, todo el mundo critica, cosa que no puede hacerse sin usar algún criterio expreso o implícito. (...) Necesitamos al menos cuatro: relación de la obra con el autor, relación de la obra de arte con el receptor, relación de la obra de arte con la realidad y relación de la obra de arte con la tradición artística. (...)


LA INTELIGENCIA ÉTICA

Me gusta contemplar la evolución humana desde muy lejos, pretendiendco abarcar tal vez ingenuamente con un golpe de vista esa larga y azarosa huida de la selva. Somos una especie indecisa, desgarrada por vocaciones incompatibles, saltando siempre de la ferocidad al altruismo o al revés. Buscamos el bienestar, sin duda alguna, pero Freud se equivocó al pensar que actuamos siempre para librarnos de la tensión. No es verdad que aspiremos a esa tranquilidad beatífica. Queremos estar simultáneamente satisfechos e insatisfechos, ensimismados y alterados. Buscamos sin descanso el placer y la generosidad. La especie humana ha ampliado continuamente el ámbito de sus necesidades y de sus anhelos. Nunca ha querido permanecer en lo dado. (...)

Éstos son los impulsos de la inteligencia creadora. La nuestra. (...)

De todas esas actividades creadoras, los ultramodernos creemos que la más alta, urgente y noble es la que se encarga de inventar formas de vida dignas, estimulantes y felicitarias. (...)

Hay proyectos personales que sólo pueden emprenderse y alcanzarse mancomunadamente, integrándolos en proyectos compartidos. (...) ¡Fantástica paradoja! Sólo podemos ser libres viviendo en sociedad, manteniendo relaciones que limitan nuestra libertad. Comprender bien esta relación entre individualismo y comunidad, entre independencia y solidaridad, me parece indispensable para algunas importantes decisiones en la vida diaria. La ultramodernidad apuesta por la inteligencia compartida. (...)


DISTINCIÓN ENTRE MORAL Y ÉTICA

La moral es un conjunto de soluciones a los conflictos que plantean la vida personal y la convivencia humana. En el origen de todo conflicto o de todo problema hay un valor que se quiere alcanzar o que no se quiere perder. Lo que distingue los conflictos morales de otros conflictos es el tipo de valor que está en juego. (...) Es un fenómeno cultural, y puede haber tantas morales como sociedades. (...) La ética, tal como yo la entiendo, pretende ser una moral transcultural, universal, lo que exige la puesta a punto de una metodología adecuada, que tiene que incluir: el análisis de los problemas morales universales, el estudio de las diversas soluciones dadas a lo largo de la historia y el criterio para evaluarlas. (...)

El fin de la inteligencia ética no es el conocimiento, sino la felicidad. (...)

Hay una felicidad subjetiva, que es una experiencia privada, multiforme, sobre la que no se puede fundar ninguna ética. Pero hay, además, una felicidad objetiva, que es una situación objetivamente deseable, acerca de la cual podemos ponernos de acuerdo".


Para finalizar el libro, Marina expone un estudio de la genealogía de derechos y deberes, nociones sobre las que debe girar esta ética que defiende. Habla de la dignidad humana como meta, del orbe ético inventado a tal efecto, la necesaria fundamentación de los deberes en cuya declaración se trabaja en el libro (a semejanza de la declaración de derechos), de la separación producida entre derechos y deberes (de la exigencia de derechos sin responsabilizarse) y sus posibles motivos.

Poema de Rumi.


Hoy, como cualquier otro día, nos despertamos vacíos y asustados

No abras la puerta del estudio y empieces a leer

Coge un instrumento musical.

Deja que la belleza de lo que amamos sea lo que hacemos

Hay cientos de formas de arrodillarse y besar el suelo.

Poema de Rumi.

¿Quién hace estos cambios?
Disparo una flecha a la derecha
Cae a la izquierda.
Cabalgo tras de un venado y me encuentro
perseguido por un cerdo.
Conspiro para conseguir lo que quiero
Y termino en la cárcel.
Cavo fosas para atrapar a otros
y me caigo en ellas.
Debo sospechar
de lo que quiero.

Dibujico


Dedicado a unjubilado y, cómo no, a todos los blogueleyentes que visitan este blog.


¡Saludos a todos!


20/11/07

Fatal femme, dibujo del 89


Dedicada a Antonio Tausiet.
Dibujo por Sara Ruiz Gracián

17/11/07

Frasecitas


"Dos piedras no pueden ocupar un mismo espacio, pero dos fragancias sí."


Extraído de "Presencia viva. El camino sufí" de Kabir E. Helminski

Fragmentos del Masnavi (Rumi)


Textos de Rumi:


Ved cómo la mano es invisible mientras

escribe la pluma;

el caballo desbocado, sin que se vea al jinete;

la flecha volando, pero el arco lejos de la vista;

las almas individuales existiendo,

mientras el Alma de las almas está escondida


Masnavi, II, 1303-304


Has dispersado tu consciencia en todas

direcciones, y tus vanidades no valen lo que un

trozo de repollo.

La raíz de cada espina lleva el agua

de tu atención hacia ella.

¿Cómo alcanzará la fruta el agua de la atención?

Arranca las raíces malignas, córtalas todas,

dirige la Gracia de Dios hacia el espíritu

y el discernimiento,

no hacia el enmarañado e incierto

mundo exterior.

Masnavi, V, 1804-86


Si tu pensamiento es una rosa,

tú eres un jardín de rosas;

si es una espina,

eres combustible para el baño.

Masnavi, II, 278


Dado que para hablar uno debe primero oír,

aprende a hablar escuchando

Masnavi, I, 1627


El porteador corre hacia

el cargamento más pesado y se lo

quita a los demás,

sabiendo que las cargas son la base del sosiego

y las cosas amargas las precursoras del placer.

¡Mira cómo se disputan la carga los porteadores!

Es el modo de aquellos que ven lo real de las cosas.

Masnavi, II, 1834-36


16/11/07

9º Bloguellón (la última que habla)

Composición telegramática de experiencia blogohólica:

El primero al que asisto.
Llegamos sobre las 21 y pico
Un buen grupillo de gente
¡no conozco a nadie! jaja

Un jubilado muy cortés y sonriente
Teresa cariñosa y bella
Cervezas y patatas fritas

Llega jio por nuestra insistencia
salen todos a lo de la cena
y nosotros venga a darle la tabarra
al pobre que no puede con su alma

Nos alegramos de verle de todas formas
y ¡hala! a cenar a Casa Emilio
nos hacemos hueco y empiezan a llegar platos
vino, aguardiente blanco y otro verde

Dice mi media costilla que nunca me había
visto tan piripi (la próxima no mezclo tanto)
que luego mira qué fotos!!!




Véase video de muestra flamenca
para mas inri.
Teresa y yo hacemos miguitas


video


Jose Antonio Melendo hace gala
de su arte fotográfico.
Me gustaría ver esas fotos

Nos vamos a un sitio extraño
con drags de esas...
Somos abducidos por un OTMI
(Objeto Taxítico Mareante Identificado)


Saludos a todos de Silvia (Sara).,

14/11/07

Ya está presentado el libro "El Tubo. Memoria de un abandono."


Anoche, a las 20 horas, en FNAC.

Miguel Lizana presenta a Francesc Sánchez, representante de la March Editor, que introduce a Guillermo Fatás, que nos deleita con anécdotas y golpes de humor en un maravilloso discurso académico de altura no exento de humildad. Entrañable. Miguel nos relata sus fotos, le traicionan los nervios y así lo expresa, ganándose el favor del público que en todo momento estuvo cálido y cercano. Antonio Tausiet remata al toro: breve, solemne, humorístico y brutal. Así expresa este escritor lo que quiere que quede claro desde que nace en él este proyecto ahora libro. No se cansa de repetir el mensaje esencial aunque los reporteros le pregunten por el sombrero de flores de la artista aquella que iba por el tubo... "intereses", "especulación inmobiliaria". No deja que la poesía nos envuelva en un sueño romántico que nos aparta de "la causa primera". El público aplaude. Hay firmas con sonrisas. Entrevista a Antonio Tausiet para Aragón TV News.

Un grupo maravilloso ya nombrado en los comentarios de Caetera (blog de Antonio Tausiet) nos vamos a celebrarlo, cómo no, al Tubo. Casa Pascualillo y luego al Texas, con sus lechecillas, calamares, papas bravas y pimientos del padrónestosnopicannon. Por el camino van cayendo, cual revolucionarios de La Edad de Oro, unos y otros laboriendos. Eso sí, sonrientes.

video


La cosa sigue con paréntesis de unamedia madeja de la entrañable María Tausiet y al Bacharach hasta su cierre. Los últimos supervivientes acabamos en La Casa Magnética.

Creo que no queda mucho más por decir, salvo lo importante:

http://www.tausiet.com/

http://tausiet.blogsome.com/2007/11/13/presentacion-del-libro-sobre-el-tubo/

http://tausiet.blogsome.com/2007/09/29/el-tubo-memoria-de-un-abandono/

http://silviadormias.blogspot.com/2007/10/el-tubo-memoria-de-un-abandono.html

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=357830

http://apudepa.blogia.com/2007/101701-el-tubo.-memoria-de-un-abandono.php

http://www.elpollourbano.net/ARTI-Libros.shtm

http://www.aragontelevision.es/index.php/mod.programas/mem.detalle/idprograma.36/chk.fda5a960b41554d6ec934e4c9130ef26.html

http://www.aragontelevision.es/index.php/mod.programas/mem.detalle/idprograma.159/chk.f4e3fe0d9caeddfffda070418ee77bbe.html

http://www.redaragon.com/cultura/librosydiscos/default.asp?ac=mo&id=20741

http://www.heraldo.es/heraldo.html?noticia=211781

https://www.caipuntojoven.com/magazine/magazin_detalle.asp?idNodo=0&idRango=10&idCategoriaxml=103&idelementoxml=2734

http://www.centrodellibrodearagon.es/asp/libro_detalle.asp?cod=2297

http://somoszaragoza.com/viewtopic.php?p=13514&sid=52c8003ff31a4e2d70a566cf4b7b45ae

http://www.elmasino.com/cazarabet/cuadernos/69/

http://virenlimerick-vir.blogspot.com/2007/11/presentacion-del-tubo-memoria-de-un.html

http://cinegoza.blogspot.com/2007/11/presentacin-del-libro-el-tubo-memoria.html

http://jcuarteronoestadisponible.blogia.com/2007/111401-el-tubo-de-tausiet-y-lizana.php

12/11/07

Mi cabeza ahora mismo


Tony de Mello. Meditación sobre el amor

Del libro "Una llamada al amor" (Meditación 18)


¿Qué es el amor? Fíjate en la rosa: ¿puede acaso decir la rosa: “Voy a ofrecer mi fragancia a las buenas personas y negársela a las malas”? ¿O puedes tú imaginar una lámpara que niegue sus rayos a un individuo perverso que trate de caminar a su luz? Sólo podría hacerlo si dejara de ser una lámpara. Observa cuán necesaria e indiscriminadamente ofrece el árbol su sombra a todos, buenos y malos, jóvenes y viejos, altos y bajos, hombres y animales y cualesquiera seres vivientes… incluso a quien pretende cortarlo y echarlo abajo.

Ésta es, pues, la primera cualidad del amor: su carácter indiscriminado. Por eso se nos exhorta a que seamos como Dios, “que hace brillar su sol sobre buenos y malos y llover sobre justos e injustos; sed, pues, buenos como vuestro Padre celestial es bueno”. Contempla con asombro la bondad absoluta de la rosa, de la lámpara, del árbol…, porque en ellos tienes una imagen de lo que sucede con el amor. ¿Cómo se obtiene esta cualidad del amor? Todo cuanto hagas únicamente servirá para que tu amor sea forzado, artificial y, consiguientemente, falso, porque el amor no puede ser violentado ni impuesto. No hay nada que puedas hacer. Pero sí hay algo que puedes dejar de hacer. Observa el maravilloso cambio que se produce en ti cuando dejas de ver a los demás como buenos y malo, como justos y pecadores, y empiezas a verlos como inconscientes e ignorantes. Debes renunciar a tu falsa creencia de que las personas pueden pecar conscientemente. Nadie puede pecar “a conciencia”. En contra de lo que erróneamente pensamos, el pecado no es fruto de la malicia, sino de la ignorancia. “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen…” Comprender esto significa adquirir esa cualidad no discriminatoria que tanto admiramos en la rosa, en la lámpara, en el árbol…

La segunda cualidad del amor es su gratuidad. Al igual que el árbol, la rosa o la lámpara, el amor da sin pedir nada a cambio. ¡Cómo despreciamos al hombre que se casa con una mujer, no por las cualidades que ésta pueda tener, sino por el dinero que aporta como dote…! De semejante hombre decimos, con toda razón, que no ama a la mujer, sino el beneficio económico que ésta le procura. Pero ¿acaso tu amor se diferencia algo del de ese hombre cuando buscas la compañía de quienes te resultan emocionalmente gratificantes y evitas la de quienes no lo son; o cuando te sientes positivamente inclinado hacia quienes te dan lo que deseas y responden a tus expectativas, mientras abrigas sentimientos negativos o mera indiferencia hacia quienes no son así? De nuevo, sólo necesitas hacer una cosa para adquirir esa cualidad de la gratuidad que caracteriza al amor: abrir tus ojos y mirar. El mero hecho de mirar y descubrir tu presunto amor tal como realmente es, como un camuflaje de tu egoísmo y tu codicia, es esencial para llegar a adquirir esta segunda cualidad del amor.

La tercera cualidad del amor es su falta absoluta de auto-consciencia, su esontaneidad. El amor disfruta de tal modo amando que no tiene la menor consciencia de sí mismo. Es lo mismo que ocurre con la lámpara, que brilla sin pensar si beneficia o no a alguien; o con la rosa, que difunde su fragancia simplemente porque no puede hacer otra cosa, independientemente de que haya o deje de haber alguien que disfrute de ella; o con el árbol que ofrece su sombra… La luz, la fragancia y la sombra no se producen porque haya alguien cerca, ni desaparecen cuando no hay nadie, sino que, al igual que el amor, existen con independencia de las personas. El amor, simplemente, es, sin necesidad de un objeto. Y esas cosas (la luz, la sombra, la fragancia), simplemente, son, independientemente de que alguien se beneficie o no de ellas. Por tanto, no tienen conciencia de poseer mérito alguno o de hacer bien. Su mano izquierda no tiene conocimiento de lo que hace su mano derecha. “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento y te ayudamos?”

Y la cuarta y última cualidad del amor es su libertad. En el momento en que entran en juego la coacción, el control o el conflicto, en ese mismo momento muere el amor. Fíjate cómo la rosa, el árbol y la lámpara te dejan completamente libre. El árbol no va a hacer el menor esfuerzo por arrastrarte hacia su sombra cuando corras el riesgo de sufrir una insolación; y la lámpara no va a ensanchar su haz de luz para que no tropieces en la oscuridad. En cambio, piensa por un momento en toda la coacción y el control por parte de los demás a que tú mismo te sometes cuando, para comprar su amor y su aprobación o, simplemente, por no perderlos, tratas tan desesperadamente de responder a sus expectativas. Cada vez que te sometes a dicho control y a dicha coacción, destruyes tu natural capacidad de amar, porque no puedes dejar de hacer con otros lo que permites que otros hagan contigo. Observa y comprende, pues, todo el control y la coacción que hay en tu vida, y verás cómo se reducen y empieza a brotar la libertad. En definitiva, “libertad” no es más que otra palabra para referirse al amor.

11/11/07

Danza multicolor (universal)

La Cremallera Teatre - Saragatus

Para todas las Lucecitas Bien Venidas

Un instante después del Big bang LA RELIQUIA F.ANGULO

9/11/07

CAPÍTULO II


INSTALÁNDOSE


¡Y con esta palabra tan sencilla pretendía empezar algo tan importante! Veamos… en blanco. Había abandonado toda su vida anterior, se había trasladado a esta isla y se enfrentaba a su primer día del año de excedencia que había solicitado para escribir “su gran obra”. Y aquí estaba, sentado ante un amenazador folio en blanco que lo miraba desafiante: “A ver quién puede con quién”.

Decidió comenzar con algún ejercicio para “romper el hielo”, manchar el folio y vencerle la partida. Era demasiado esperar escribir el libro de su vida nada más llegar.

Comenzó por describir cuanto veía a su alrededor, para ir calentando.

“Hoy, primer jueves de octubre, primer día instalado aquí, escribo en este escritorio antiguo que dejaron los anteriores dueños de la casa. Es caoba, oscuro, viejo, está arañado. Lo he puesto en el salón y sobre él, un cubil con lápices bien afilados, bolígrafos, un marcador, la pluma que me regaló Ania, y unas monedas de cobre en el fondo, como símbolo de que me gustaría ganarme la vida escribiendo, para poder dejar del todo ese aburrido pero seguro o, al menos estable, empleo. Tengo la suerte de tener una ventana delante del escritorio, y veo la calle y el jardín de la entrada… ahora estoy pensando si no será demasiada distracción…”

“He puesto una silla con ruedas para acomodarme, y otras sillas y mesas bajas alrededor para ir colocando esquemas, notas, páginas de las que luego sólo usaré algún trozo, etc…”

“Visto desde el centro de la sala no queda muy decorativo, pero es bastante funcional y ya empiezo a sentir ese cariño especial por mi sitio de trabajo.”

“¡…Hum! Un pequeño detalle”

Se levanta y va a la cocina. Vuelve con un paquete de galletas de chocolate y una botella de agua mineral.

“¡Se me olvidaban los víveres!”

“Sigamos… Todavía hay unas veinticuatro cajas de cartón con mis cosas esparcidas por toda la estancia. He sacado algo de aquí, algo de allá… y al final tengo varias cajas abiertas pero ninguna vacía. Me ha dado la noche, y no quería que pasara ningún día sin escribir.”

“Las paredes están pintadas de un color extraño que parece querer ser amarillento. Con unas cuantas lámparas de mesa aquí y allá la cosa tiene un tono más cálido. Hay marcas donde un día hubo cuadros. ¡Ni siquiera han pintado el piso! Tendré que encargarme de eso…”

“La cheflera parece haber sobrevivido a la mudanza. La pondré junto a la puerta.”

“He pasado el día cargando cajas. La espalda me mata y me siento cansado, pero como ya dije no quiero pasar mi primera noche aquí sin escribir unas líneas.”


“La casa me ha acogido amable y silenciosamente. En realidad, la casa y sus habitantes” escribió, recordando un par de incidentes con un grupo de insectos no deseados que encontró campando a sus anchas por allí.

“Ahora habría estado viendo algo en la tele, probablemente con Ania en el sofá, que estaría hablando por teléfono o intentando convencerme de que nos reuniéramos con nosequé tipos aburridos de su trabajo en algún restaurante insultantemente caro, con una copa en la mano y sin poder concentrarme en mi libro”.

Echó una mirada a las catorce cajas de libros que había traído el camión de mudanzas hace una hora. Había dejado atrás ropa, zapatos, la agenda y hasta su colección de CD, pero nunca abandonaría a sus más gratificantes amigos: el contenido de su biblioteca.

Vaciló, retomó la escritura, volvió a mirar las cajas. Finalmente se levantó y, cogiendo un cúter, rasgó la cinta de embalar, separando las solapas de cartón y descubriendo uno a uno los ejemplares. Dejó los que más usaba en una estantería junto a él, en el salón, y fue colocando todas las novelas en una biblioteca rústica. Uno de los estantes lo dedicó a su colección de películas antiguas de James Stewart, Audrey Hepburn, Cary Grant... Pronto apareció una cinta de video del último cumpleaños, aquel en que Ania le había preparado una fiesta sorpresa y había grabado todo, desde su cara de perplejidad al entrar.

Jeremías decidió utilizar una de las cajas vacías para meter todas las cosas que iba encontrando de Ania o de la relación que ambos habían tenido. El video, el jersey coral, cartas, todo iría en los siguientes días a la caja, que permanecería cerrada en el desván durante bastante tiempo.

Pasadas las dos de la mañana, Jeremías apagaba la tele, soltaba la copa en la cocina y volvía a dejar el libro en el que no había podido concentrarse ni dos minutos seguidos.

- ¡Bah, será el libro! Mañana lo devuelvo a su estante y ya comenzaré otro.

Una canción desesperada, por Pablo Neruda


Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.

Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado !

Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos !

En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.

Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio !

Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.

Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio !

En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio !

Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio !

Hice retroceder la muralla de sombra.
Anduve más allá del deseo y del acto.

Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.

Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.

Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.

Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!

Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.

Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.

Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.

Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.

Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.

Ése fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!

Oh sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron.

De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste
de pie como un marino en la proa de un barco.

Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.

Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.

El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.

Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.

Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.

Es la hora de partir. Oh abandonado !

8/11/07

Para las madwomen


Recibo correos.


Herman Hesse dijo toooodo esto y, seguro, mucho más:


"La divinidad está en ti,

no en conceptos o en libros"


"La verdad se vive, no se enseña"


"No digas de ningún sentimiento que es pequeño o indigno.

No vivimos de otra cosa que de nuestros pobres, hermosos

y magníficos sentimientos, y cada uno de ellos contra el que

cometemos una injusticia es una estrella que apagamos"


"Hacer versos malos depara más felicidad que leer los versos más bellos"


"Sólo hay felicidad si nada exigimos al mañana

y aceptamos del hoy, con gratitud lo que nos trae.

La hora mágica llega siempre."


"Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen

algo que está dentro de nosotros"


"Lo blando es más fuerte que lo duro;

el agua es más fuerte que la roca,

el amor es más fuerte que la violencia."


"Sólo fuímos capaces de reconocer el paraíso

cuando nos echaron de él."


"El mal surge siempre cuando no hay bastante amor."


"Yo estoy siempre a favor de los oprimidos y en contra

de los opresores, a favor de los acusados y en contra de los jueces,

a favor de los hambrientos y en contra de los hartos."


"¿Inmortalidad? No doy un céntimo por ella.

Vamos a permanecer mortales, como debe ser."


"El pájaro rompe el cascarón.

El cascarón es el mundo.

Quien quiera nacer,

tiene que destruir un mundo."

De hermana menor que necesita leer estas cosas con frecuencia.

Frasecitas


La conversación del corazón es una auténtica conversación,
y toda conversación debe concluir en un silencio.



Laban y sus estudios sobre el movimiento


Laban es coreógrafo, escenógrafo, teórico, escritor, filósofo y pedagogo. Un día descubre que la forma que buscaba de comunicarse con lo demás a través del arte ha de ser a través de su propio cuerpo. Para él, el movimiento es emoción, acción, expresión y lo estudia ampliamente en su obra: la "Labanotación" (sistema de notación de danza) o cinetografía y la "Danza educativa moderna", llamada también danza creativa, danza libre o danza expresiva.

Sus empeños van destinados a devolver al movimiento expresivo y a la danza toda su importancia en el plano educativo y terapéutico. También su consideración como medio de despertar sensaciones agradables de orden estético. Su trabajo es aplicable a la danza, deportes, teatro, psiquiatría, antropología y sociología.


Su sistema analítico dispone de un vocabulario sistemático para describir movimiento cualitativa y cuantitativamente.





7/11/07

Reivindico lo simple


Unas papas bravas

una aceituna sin palillo

sentarme en el parque

a escribir cartas a mano

(como las de antes)


Habitaciones con pocas cosas

detalles alegres

fotos de gente querida

apenas muebles

utilizar las cosas y

que vengan y vayan.

No al almacenaje

para eso ya hay bibliotecas


Un paseo sin pretensiones

una danza sin jurado

un escrito sin corrector ortográfico

dejar de castigarse continuamente


Viajar con poco equipaje

acumular sólo recuerdos

buenos y malos

que esto es la vida real


Conversaciones emotivas

entre gente sencilla

que quiera ver el corazón del otro

mostrar el suyo

y no sólo oírse a sí mismo

para eso ya está la radio


El sol, una ducha caliente

estirarse en la cama ya despierto

descafeinado de máquina calentito

una sonrisa desconocida

abrigo en invierno

helado en verano

y la mano de mi amor

todo el año a mi lado

4/11/07

Doris Lessing, ¡menuda viejecita!


Una merienda en el campo (fragmento)


" ¿Cómo podemos saber si vieron lo que nosotros vemos? Quizá cuando miraron las colinas, valles, árboles, se hicieron con lo que vieron en una forma que nosotros no comprendemos, como los aborígenes en Australia pueden ser parte de un paisaje a través del canto. Quizá, avizorando, de espaldas a las pinturas que habían ejecutado, ellos eran el paisaje, eran lo que veían. En ocasiones la gente de hoy tiene destellos o momentos, que son como si formaran "parte de todo", emergen en "todo"; ondean en árboles, plantas, suelo, rocas y pasan a ser uno con ellos. ¿Cómo sabemos que esta condición, que se consigue sólo temporal y ocasionalmente, y por rara gente, no fue su estado permanente? "


Escritora británica de origen iraní que a sus 87 años recibe el, supuestamente, mayor galardón de su carrera mientras regaña a los periodistas por preguntarle si va a brindar con champán y no haberlo traído con ellos. Ella ya había recibido "noticias" del premio: que no se lo darían porque no les gustaba. "Yo creo que me lo han dado porque ya estoy muy mayor" ha dicho a sus visitantes de la prensa, por quienes se enteró de ser la elegida.


Icono feminista, sin pelos en la lengua, ha abordado gran variedad de asuntos, desde la cuestión de la identidad en culturas ajenas o la definición de salud mental y locura.


Información completa en el artículo de origen, así como en:






Otros la tratan sin contemplaciones, afirmando a la vez lo genial y antipáticamente sincera que puede llegar a ser:



Entre sus obras más relevantes tenemos la pentalogía titulada Hijos de la violencia (1952-1969), un relato, en gran medida autobiográfico, articulado en torno al personaje de Martha Quest, y El cuaderno dorado (1962), su novela más famosa. Esta última se ha convertido en un clásico de la literatura feminista por su estilo experimental y su análisis de la personalidad, la creatividad y la identidad femenina. Su primera novela, Canta la hierba (1950), está ambientada en África, al igual que la extensa antología de relatos publicada bajo el título de Cuentos africanos (1951). Otras novelas dignas de mención son Instrucciones para un descenso al infierno (1971), El verano antes de la noche (1973), Los matrimonios entre las zonas tres, cuatro y cinco (1980), El experimento sirio (1981), La buena terrorista (1985) y El quinto hijo (1988). En busca de un inglés (1960) es un volumen de recuerdos personales.

Bécquer el dibujante

En la completa e interesantísima página sobre el poeta coordinada por Jesús Costa, secretario de la Asociación de Becquerianistas y de su Boletín de estudios becquerianos El Gnomo, y diseñada por Pedro Soto podemos ver unos magníficos dibujos de Gustavo Adolfo Bécquer.



Aquí una muestra:

3/11/07

CAPÍTULO I


EL COMIENZO

(OTOÑO)


La carretera mojada serpenteaba entre los troncos húmedos de los árboles, pintados de marrones y verdes. El silencio se hizo insostenible. Jeremías intentó buscar algo de música en la radio de su pequeño Opel, pero aquella angustiosa sensación de soledad no desaparecía y decidió apagarla.

No podía apartarse de la mente las últimas imágenes de Ania... Ania... Los últimos años habían sido como dejarse llevar por un mar furioso. Y, por último, la inercia... la neutralidad, eso había sido incluso peor. Al menos años atrás había pasión, pero todas aquellas discusiones. Los últimos meses ambos se habían retirado a posiciones seguras, indiferentes, resignadas. ¡No! Había dejado atrás todo aquello precisamente para poder volver a encontrar el fuego dentro de sí mismo. Lo único por lo que verdaderamente sentía pasión era escribir, lo único que actualmente le despertaba algo de deseo en su vida era escribir.

Todos los días veía desfilar las mismas caras por el despacho, y ya no le decían nada. Su trabajo no le decía nada, había olvidado por qué estaba allí. Todo lo que antes le hacía sentir algo ahora aparecía vacío e insulso, ¿qué hacía allí?

Las cosas habían llegado a un punto sin retorno. Sentía que de seguir por el mismo camino todo estallaría, tendría que dejarlo todo.

- ¡Pero si ya estás rompiendo con todo! – le había reprochado Ania.
- No, sólo me alejo para ver las cosas con perspectiva. Necesito estar solo un tiempo.
- Has pedido una excedencia, has cerrado tu casa y me estás dejando – sollozaba sobre su hombro. El nunca había terminado de aceptar que aquella mujer fuerte, capaz de dirigir a todos a su antojo, se permitiera esos momentos de debilidad.
- Venga, Ania. No me culpabilices. ¡Deja el chantaje afectivo, por favor! – el rostro de ella se volvió duro, frío, impenetrable. Dio unos pasos atrás y lo miró fijamente a los ojos. – Sólo te pido tiempo. No me voy al otro lado del globo, estaré a 2 horas de avión. Necesito estar solo para escribir, ya no sé cómo explicártelo.
- Si quieres irte no te detendré. Por mi parte puedes quedarte allí para siempre, hemos terminado – cuando la puerta se cerró tras ella, él todavía no había reaccionado.

¿Alivio? ¿Pena? De momento un simple fastidio práctico, no pretendía que las cosas llegaran tan lejos. ¿No podían simplemente aplazar un poco su relación? El necesitaba tiempo, ¡maldita sea! ¿Por qué no lo entendía? Ella, que en los últimos años había dirigido los planes de ambos como si él fuera un simple monigote.



.....................................



Empezó a llegarle aire algo menos frío a través de la ventanilla, la carretera ya había comenzado a descender. Quedaba poco para llegar.

Comenzó a avistar las primeras casas. El primer semáforo, la gente iba y venía en todas direcciones, había vuelto a la civilización.

La suya era la tercera casa comenzando la siguiente calle. Tranquila, pero no demasiado alejada. Tenía aspecto de ser muy antigua, pero según el anuncio que lo había llevado hasta allí, estaba recientemente reformada. Paredes blancas, tejado a dos aguas, no excesivamente grande. El jardín estaba bastante descuidado: presentaba una buena cantidad de enredaderas y malas hierbas que habían aprovechado las lluvias para hacerse con el terreno e iniciar una imparable subida por la pared más húmeda. “Tendré que arreglar esto”, pensó Jeremías mientras comenzaba a bajar su equipaje del coche.

Había recogido tan precipitadamente las cosas de casa de Ania que apenas había podido separarlas. Como muestra la manga color coral del jersey favorito de ella asomando por la solapa entreabierta de la primera caja. Imaginó la cara de ella al buscarlo y ¡recordar! Eso le enseñaría a no echar a la gente de su casa de aquella manera.

La forma en que se sintió al irse así... despreciado, echado, desamparado, traicionado, como el criminal que ha cometido un delito, no se borraría tan fácilmente de su corazón, ni de su memoria. Ania lo había sacado de su vida con tanta facilidad que se preguntaba si alguna vez lo había querido.

Intentó sobreponerse a su sensación de abandono y entró por primera vez en lo que iba a ser su hogar del próximo año, cerrando tras de sí la puerta a todo lo anterior

2/11/07

En el cine

Depeche Mode - Clean (Violator - 1990)

LOS ENCUENTROS DE UN CARACOL AVENTURERO


Federico García Lorca, Diciembre de 1918(Granada)
A Ramón P. Roda.

Hay dulzura infantil
en la mañana quieta.
Los árboles extienden
sus brazos a la tierra.
Un vaho tembloroso
cubre las sementeras,
y las arañas tienden
sus caminos de seda
-rayas al cristal limpio
del aire-.
En la alameda
un manantial recita
su canto entre las hierbas.
Y el caracol, pacífico
burgués de la vereda,
ignorado y humilde,
el paisaje contempla.
La divina quietud
de la Naturaleza
le dio valor y fe,
y olvidando las penas
de su hogar, deseó
ver el fin de la senda.

Echó a andar e internose
en un bosque de yedras
y de ortigas. En medio
había dos ranas viejas
que tomaban el sol,
aburridas y enfermas.

"Esos cantos modernos
-murmuraba una de ellas-
son inútiles". "Todos,
amiga -le contesta
la otra rana, que estaba
herida y casi ciega-.
Cuando joven creía
que si al fin Dios oyera
nuestro canto, tendría
compasión. Y mi ciencia,
pues ya he vivido mucho,
hace que no lo crea.
Yo ya no canto más..."

Las dos ranas se quejan
pidiendo una limosna
a una ranita nueva
que pasa presumida
apartando las hierbas.

Ante el bosque sombrío
el caracol se aterra.
Quiere gritar. No puede.
Las ranas se le acercan.

"¿Es una mariposa?",
dice la casi ciega.
"Tiene dos cuernecitos
-la otra rana contesta-
.Es el caracol. ¿Vienes,
caracol, de otras tierras?"

"Vengo de mi casa y quiero
volverme muy pronto a ella".
"Es un bicho muy cobarde
-exclama la rana ciega-.
¿No cantas nunca?" "No canto",
dice el caracol. "¿Ni rezas?"
"Tampoco: nunca aprendí".
"¿Ni crees en la vida eterna?"
"¿Qué es eso?"
Pues vivir siempre
en el agua más serena,
junto a una tierra florida
que a un rico manjar sustenta".

"Cuando niño a mí me dijo
un día mi pobre abuela
que al morirme yo me iría
sobre las hojas más tiernas
de los árboles más altos".

"Una hereje era tu abuela.
La verdad te la decimos
nosotras. Creerás en ella",
dicen las ranas furiosas.

"¿Por qué quise ver la senda?
-gime el caracol-. Sí creo
por siempre en la vida eterna
que predicáis...
"Las ranas,
muy pensativas, se alejan.
Y el caracol, asustado,
se va perdiendo en la selva.

Las dos ranas mendigas
como esfinges se quedan.
Una de ellas pregunta:
"¿Crees tú en la vida eterna?"
"Yo no", dice muy triste
la rana herida y ciega.
"¿Por qué hemos dicho, entonces,
al caracol que crea?"
"Por qué... No sé por qué
-dice la rana ciega-.
Me lleno de emoción
al sentir la firmeza
con que llaman mis hijos
a Dios desde la acequia..."

El pobre caracol
vuelve atrás. Ya en la senda
un silencio ondulado
mana de la alameda.
Con un grupo de hormigas
encarnadas se encuentra.
Van muy alborotadas,
arrastrando tras ellas
a otra hormiga que tiene
tronchadas las antenas.
El caracol exclama:
"Hormiguitas, paciencia.
¿Por qué así maltratáis
a vuestra compañera?
Contadme lo que ha hecho.
Yo juzgaré en conciencia.
Cuéntalo tú, hormiguita".

La hormiga, medio muerta,
dice muy tristemente:
"Yo he visto las estrellas."
"¿Qué son las estrellas?", dicen
las hormigas inquietas.
Y el caracol pregunta
pensativo: "¿Estrellas?"
"Sí -repite la hormiga-,
he visto las estrellas,
subí al árbol más alto
que tiene la alameda
y vi miles de ojos
dentro de mis tinieblas".
El caracol pregunta:
"¿Pero qué son las estrellas?"
"Son luces que llevamos
sobre nuestra cabeza".
"Nosotras no las vemos",
las hormigas comentan.
Y el caracol: "Mi vista
sólo alcanza a las hierbas."

Las hormigas exclaman
moviendo sus antenas:
"Te mataremos; eres
perezosa y perversa.
El trabajo es tu ley."

"Yo he visto a las estrellas",
dice la hormiga herida.
Y el caracol sentencia:
"Dejadla que se vaya,
seguid vuestras faenas.
Es fácil que muy pronto
ya rendida se muera".

Por el aire dulzón
ha cruzado una abeja.
La hormiga, agonizando,
huele la tarde inmensa,
y dice: "Es la que viene
a llevarme a una estrella".

Las demás hormiguitas
huyen al verla muerta.

El caracol suspira
y aturdido se aleja
lleno de confusión
por lo eterno. "La senda
no tiene fin -exclama-
.Acaso a las estrellas
se llegue por aquí.
Pero mi gran torpeza
me impedirá llegar.
No hay que pensar en ellas".

Todo estaba brumoso
de sol débil y niebla.
Campanarios lejanos
llaman gente a la iglesia,
y el caracol, pacífico
burgués de la vereda,
aturdido e inquieto,
el paisaje contempla.