26/9/07

Confusión con una Maddie marroquí, bien pudo ser



La supuesta Maddie se llama Bouchra y vive en Marruecos


Jamal Uahbi, periodista marroquí, achaca el error al desconocimiento de los españoles sobre la población de su país. La niña proviene del Rif, donde esa fisionomía es muy común


La noticia completa en Público:

Imágenes de la NASA


Más en:
http://www.nasa.gov/multimedia/imagegallery/index.html
PD. Viva viajar a la luna con falda de croquetas!!!

25/9/07

Dibujotadas de hace muuuchos años




Aquí os dejo esta copia de cómic. El original (hasta la primera viñeta de la segunda parte incluida) podía encontrarse en unas enciclopedias coleccionables llamadas "La historia del cómic". El resto fue improvisación mía... entretenimientos.


Mañana sale a la calle PÚBLICO

El nuevo periódico que promete ser toda una revolución. Veremos cuanto dura porque a este país no le sientan muy bien los bombazos.

Silvia le desea LARGA VIDA a este prometedor proyecto que viene cargado de gente interesante.

Más información en:
http://tausiet.blogsome.com/2007/09/17/publico-sale-el-jueves/

Dará que hablar, lo está dando en:
http://www.escolar.net/MT/archives/2007/09/cochazos.html

23/9/07

La esencia del zen (fragmentos)



Los textos clásicos de los maestros chinos (Dahui, Yuanwu, Foyan, Yuansou, Linji, Mazu, Fanyan, Wuzu, Ying-an y otros).

Selección, traducción y epílogo de Thomas Cleary.



Contraportada:

La esencia del zen es un libro iluminador y fascinante que deshace muchos tópicos. He aquí una colección de enseñanzas que muestran que el zen es algo extraordinariamente flexible, que se adapta a las necesidades individuales y a las necesidades de la época, más allá de las fronteras culturales.

Por su propia naturaleza, el zen no pertenece a ninguna cultura en exclusiva. Su práctica requiere conciencia y tiene que ver con la forma con que experimentamos el mundo y vivimos la vida.

Con material extraído de los anales de los grandes maestros de las dinastías Tang y Song de China, La esencia del zen constituye la instrucción más abierta y directa de todo el canon zen. Lo que emerge es un apasionante cuadro, no como religión o filosofía, sino como ciencia práctica de la libertad.

Particularmente relevante es el epílogo, donde Thomas Cleary describe el background histórico y cultural del desarrollo del zen en China.

Thomas Cleary, licenciado en lenguas de Extremo Oriente por la Universidad de Harvard, es famoso por sus ediciones y traducciones de los libros más clásicos del budismo y del taoísmo.

Introducción:

El zen es la esencia del budismo, y la libertad, a su vez, constituye el núcleo esencial del zen. Su objetivo, sea cual fuere el nivel al que lo consideremos, consiste, única y exclusivamente, en liberar todo el potencial oculto de la mente humana. El maestro chino Ying-an dijo: "el zen vivo es el atajo más directo para alcanzar la iluminación sin realizar esfuerzo alguno dondequiera que te encuentres".



El zen no nos habla de una libertad remota sino, por el contrario, de una libertad que se halla plenamente inmersa en el mundo. Su práctica no requiere ningún requisito especial sino que puede ser llevada a cabo de manera directa y natural en medio de nuestras actividades y ocupaciones cotidianas. Como dijo Dahui, otro gran maestro chino: "para alcanzar la iluminación no es necesario abandonar la familia, dejar el trabajo, hacerse vegetariano, convertirse en un asceta o retirarse a un lugar solitario".

No obstante, la libertad del zen, aunque pueda manifestarse en este mundo, no pertenece a él. No se trata del mismo tipo de libertad que puede instaurar o garantizar un determinado sistema político o social. Una libertad otorgada puede también ser abolida y el zen, en cambio, aspira a una libertad que no puede ser impuesta desde el exterior sino que brota desde lo más profundo de nuestro ser.

La liberación zen se alcanza mediante un tipo de percepción y comprensión especiales que penetran hasta la misma raíz de la experiencia, una percepción y una comprensión que despojan a la mente de las limitaciones arbitrarias impuestas por el condicionamiento, despertando, de ese modo, el potencial latente de nuestra conciencia. Como decía Dahui:

El reino del iluminado no pertenece al mundo de los atributos manifiestos externos. La budeidad es el reino de la sabiduría sagrada que mora en nuestro interior. Para alcanzarla no se precisa instrumento, práctica ni comprensión alguna sino que basta con liberarnos de la influencia del sufrimiento psicológico que hemos ido acumulando en nuestra mente desde el comienzo de los tiempos en nuestra relación con el mundo externo.

El objetivo del zen es el de purificar la mente hasta que pueda percibir su propia naturaleza esencial. Esta percepción nos capacita para mantener el equilibrio y la libertad en cualquier circunstancia y clarificar, de ese modo, nuestra experiencia cotidiana. El anciano maestro zen japonés Bunan dijo:

La gente considera difícil llegar a percibir su propia naturaleza esencial. En realidad, no es fácil ni difícil, ya que no hay nada que pueda añadírsele. Se trata de responder a lo correcto y a lo erróneo sin aferrarnos a ello, de vivir en medio de las pasiones sin identificarnos con ellas, de ver sin ver, de oír sin oír, de actuar sin actuar y de buscar sin buscar.


La libertad del iluminado se manifiesta en este mundo pero no pertenece a él. Por ello suele representarse tradicionalmente como una flor de loto enraizada en el lodo, que florece, no obstante, al mismo tiempo, sobre la superficie de las aguas. No se trata de lograr una especie de desapego negativo sino de alcanzar un equilibrio entre independencia y apertura que no se consigue por medio del esfuerzo, sino mediante la experiencia directa y el despliegue de la esencia de la mente.

Sin embargo, la libertad zen, aunque presente y accesible, es, paradójicamente, escurridiza cuando la buscamos deliberadamente. Por ello Bunan hablaba de "buscar sin buscar" y Ying-an afirmaba que "en el zen no hay nada a lo que aferrarse. Quienes no lo comprenden así son víctimas de su propia ambición".

Por este motivo, los textos clásicos de esta tradición no son manuales doctrinarios ni compendios rituales que deban ser seguidos sistemáticamente y que nos permitan aproximarnos, paso a paso, a una especie de santuario interno. Su objetivo no es el de inculcar ideas o creencias sino despertar aquellas dimensiones que permanecen dormidas en el fondo de nuestra conciencia.

Desde la desaparición de las escuelas clásicas se han instaurado numerosos sistemas de zen pero ninguno de ellos ha sido completo, definitivo ni duradero. La naturaleza del zen se dirige a la experiencia personal del individuo sin importar la época. Y lo mismo podríamos decir, como atestiguan las escrituras, de las demás escuelas budistas. Así, según el maestro Dahui: "Si crees que en el zen existe alguna formulación verbal que transmita algún secreto especial, estás equivocado. Ése no es el zen verdadero".

El zen profundiza y agudiza la inteligencia, añadiendo, de ese modo, nuevas dimensiones a la razón y a la intuición, y nos proporciona un tipo de sabiduría, o de conocimiento, mucho más sutil que el del pensamiento conceptual. Este tipo de desarrollo mental no puede ser dado ni recibido. Por ese motivo el aprendizaje del zen cuenta con sus propias estrategias.

La esencia del zen es extraordinariamente simple. Como decía el maestro Yuanwu: "Renuncia a las frases hechas y a las opiniones intelectuales aprendidas que se clavan en tu piel y se adhieren a tu carne". El zen es la esencia más pura de la mente y desaparece en el mismo momento en que lo conceptualizamos. Por ello el objetivo de la literatura zen no es ideológico, sino impactante.

Por su misma naturaleza, la esencia del zen no es oriental ni occidental. Los maestros clasicos afirmaban que el zen no es patrimonio de ninguna cultura o filosofía, y mucho menos de una clase o grupo social determinado. Como señaló un poeta zen: "¿Sobre qué puerta no se refleja la luz de la luna?" El zen no es un producto de las ideas sino que, por el contrario, constituye su mismo fundamento. Esto es, precisamente, lo que distingue a la esencia del zen de cualquier producto filosófico, religioso, artístico o científico.



Existen muchas formas de aproximarse al zen y las posibilidades que se derivan de él son todavía mayores. Este libro, que presenta una traducción de textos originales extraídos de las obras de los principales maestros de la antigua China, recoge una de las formas de instrucción más directas de todo el canon zen. En este sentido no constituye, pues, un compendio de textos filosóficos o religiosos sino que se trata de una enseñanza psicológica eminentemente práctica sobre la liberación.

A lo largo de los siglos este tipo de literatura ha permanecido abierto a cualquier persona interesada. Su práctica se dirige directamente a la relación existente entre mente y cultura y no exige, por tanto, ningún tipo de conocimiento previo sobre budismo zen o sobre cualquier otro aspecto de la cultura oriental. Lo único que se requiere es permanecer atento. Por ello sus efectos influyen inmediatamente en nuestro modo de experimentar el mundo y en nuestro estilo de vida. Éste es el aspecto universal del zen, la esencia del zen.

22/9/07

De origen desconocido. Relato corto de hace unos años

De origen desconocido

por Angoliah (Silvia)


Alicia remueve el azúcar en su taza de café. Parece absorta en sus pensamientos, hasta tal punto que cuando vuelve en sí y decide bebérselo lo encuentra frío. Estira los brazos por encima de su rubia cabeza y ladea el cuello para desentumecerse. Deja sus gafas sobre la mesa de la sala de médicos y se frota los ojos. David entra en ese momento:

- ¡Eh! ¿Qué haces ahí sola? ¿Has vuelto a pasar la noche aquí?
- Pues, ahora que lo dices, sí. Creo que sí. ¿Qué pasa hoy que hay tanto revuelo? ¿Dónde se ha metido todo el mundo?
- ¿No lo sabes? – le pregunta extrañado el jefe de médicos.
- ¿Saber qué? Acabo de salir de la cámara. He pasado varias horas con esas muestras, pero nada.
- Esto te gustará. Acaban de traer esos restos fósiles de que hablaron en las noticias hace dos días.
- ¿Los encontrados en los meteoritos? – Alicia da un respingo, interesada.
- Necesitan ciertos análisis para probar que, efectivamente, son fósiles. Aquí tenemos el instrumental necesario. Además, creo que alguien de arriba ha puesto pasta de por medio. Les interesa la publicidad.
- Eso significa que tienen algo que les hace pensar que es cierto- Se levanta a toda velocidad y sale de la sala poniéndose la bata, dejando a David sentado.
- Bueno, yo no diría que…¡eh, Alicia!

Recorre pasillos esquivando personal médico, pacientes, visitantes. Baja tres pisos en ascensor y se dirige a Rayos.

- ¡Eh, Berta! – busca a su amiga al abrir la puerta.
- En la sala de conferencias, llegas tarde – le dice Rosi
- ¿Es cierto?
- Bueno, lo que han encontrado es, sin duda, sorprendente. Mientras todos se felicitan y se pelotean ahí arriba se siguen haciendo pruebas en laboratorio. Pero de momento esos “loquesean” están formados por compuestos del carbono desconocidos hasta el momento por nosotros. Y también encontramos otras sustancias sin determinar aún.

Alicia cierra la puerta y recorre toda la clínica hasta el otro ala, lugar donde un numeroso equipo analiza cuatro minúsculos fósiles desconocidos aún para el hombre.

- ¡Eh, la buscadora incansable de ET!
- Muy gracioso. Dime, Fernando: ¿Qué habéis encontrado?
- Fíjate. Parecen fósiles, pero nunca los habíamos visto como éstos.
- Recuerdan a los clásicos trilobites. Sí, desde éste ángulo; pero lo estás viendo incrustado en el meteorito. Las ecografías muestran que no son planos, se agarran a la roca por un lado en forma de cono que aún se conserva dentro de ella. Bety está tratando de liberar uno de ellos, para estudiarlo mejor. Además, los primeros análisis espectrales muestran signos de extrañas emanaciones de energía. Tratamos de saber lo que es.
- ¿Emanaciones de energía? Esto debe llevar muerto ahí miles de años.
- Eso no es todo. El estudio químico revela un extraño compuesto del carbono totalmente desconocido, y tres sustancias más pendientes aún de catalogar.
- ¿De qué tipo?
- Intentamos buscar símiles a través de sus propiedades. Los ordenadores llevan toda la mañana con ello. Por cierto, ¿has dormido? Tienes una pinta horrible, ¡y van tres veces esta semana!
- Muchas gracias, me gustaría verte a ti si tuvieras pesadillas.
- ¿Qué pesadillas?
- Olvídalo. ¿Me avisarás si hay algo?
- Serás la segunda en saberlo, Ali.
- Gracias.

Alicia solía dormir poco. No sólo por el trabajo, que ocupaba toda su vida. Lo cierto es que solía despertar sobresaltada a causa de sus pesadillas. Eran sueños recurrentes sobre un sitio totalmente desconocido para ella, de atmósfera rojiza y ardiente. En ellos se arrastraba por el suelo, entre vapores, sobre rocas, guijarros y la árida tierra. Pesaba, seguía intentando arrastrarse. Cuando se miraba, veía un enorme cuerpo semiopaco, color blanco, viscoso, semejante a una gran larva que se movía… ¡y despertaba entre sudores, sintiendo dolor y calor por todo su cuerpo! A veces vomitaba. Ella lo achacaba a esos horarios intempestivos y la mala alimentación, sumado a la obsesión por conseguir demostrar la existencia de vida en otros planetas que la perseguía desde que tenía uso de razón.

Hoy sería distinto. De cena ensalada y pescado a la plancha. De postre yogur. Todo ellos tras un buen baño relajante de espuma. No puso la televisión ni leyó el periódico para poder aislarse de todo al menos unas horas.

El humo y los vapores no la dejaban ver. Todo era rojo, y como distorsionado por el calor. La imagen era plana, como si nada tuviera profundidad. Un inquietante mundo rojo en dos dimensiones. Se arrastraba fatigosamente, no podía moverse con rapidez. Toda ella pesaba, estaba como hinchada. Roca y más roca a su alrededor, roca roja… vapor rojo… “¿Por qué peso tanto?”. Decide mirar a sus piernas y ¡sólo ve un gigantesco gusano viscoso semiblanco arrastrándose donde debía estar ella!

Alicia se incorpora de un salto en la cama, despertando sobresaltada, bañada en sudor. ¡Está ardiendo! Se siente mal, va al baño y se moja la nuca. Moja una toalla y se la pasa por la cara, por el cuello. Empapa su cabello. Vomita.

- ¿Qué me pasa? – piensa – Está bien, debo hacerme unas pruebas para ver qué demonios anda mal.

Al día siguiente, la puerta de la clínica está llena de periodistas así que decide utilizar otro acceso menos transitado.

- Buenos días, David.
- Buenos días. ¿Qué, nos viste en las noticias?
- Lo siento, ayer no vi nada. Estaba destrozada.
- Ahora que lo dices, no tienes muy buena cara Alicia. Que alguien te eche un vistazo. Ultimamente has trabajado demasiado y no puedo permitirme el lujo de prescindir de ti ahora.
- Después de este té iré a ver a Fernando, palabra – dice Alicia levantando la mano a modo de juramento.
- Bueno. Me gustaría que te pusieras al día. Quiero que entres en el equipo de investigación del caso que hemos llamado “fósiles de origen desconocido”. Mi ayudante te dará toda la información que necesites.
- De acuerdo, enseguida me pongo a ello.
- Voy a ver qué hago con toda esa prensa. ¡Cómo no acabemos pronto con esto voy a volverme loco!

Una hora más tarde y con un par de carpetas de documentos bajo el brazo, Alicia acudía a Fernando para que le tomara muestras.

- Te diría el diagnóstico ya: ¡exceso de trabajo! En los últimos tres meses prácticamente has vivido aquí. ¿Por qué no te tomas unas vacaciones?
- ¡Estás loco! ¿Ahora que nos espera lo mejor? Por fin podríamos probar la existencia de vida en otros planetas y tú quieres que vaya a tostarme al Sol.
- También podrías buscarte un novio.
- ¡Por favor! Pon a funcionar el resto de las neuronas que te quedan y deja de hablar como en el siglo dieciocho.
- Alicia, ya en serio, ¿por qué no vas a ver a tus padres? Creo que Filiberto sigue igual, ¿no?
- Sí, mi padre tan cascarrabias como siempre – dice ella irónicamente. Luego continúa con un tono de voz más grave – Sí, llevan meses diciendo que apenas le quedan unas semanas. Mi madre está agotada. Creo que te haré caso y viajaré para verlos, ¡pero en cuanto acabe con esta investigación!

El movimiento del laboratorio era incesante. Simulaciones por ordenador, cultivos en sus rejillas móviles, análisis bacteriológicos… no había muchos datos nuevos desde el día anterior. Alicia leía los expedientes una y otra vez en busca de respuestas. Se acercó a la vitrina donde tenían dos de los fósiles encontrados y los estudió atentamente. De pronto, tocando uno de ellos, sintió como una corriente eléctrica, algo que la dejó paralizada mirándolo sin verlo, absorta, sin pensar en nada. Sus dedos recorrieron la forma cónica que Bety había logrado extraer de la roca. Tenía un relieve rugoso, con algunas hendiduras minúsculas, perfectamente equidistantes.

- ¡Doctora! Ejem…¡DOCTORA!
- ¡Sí! – reaccionó Alicia, dejando el extraño especímen de nuevo en su lugar.
- La llaman de recepción. Es urgente.

- ¿Doctora Delgado? – escucha a través del hilo telefónico.
- Sí, soy yo. ¿Qué ocurre?
- Soy el Dr. Herrera. Me veo en el penoso deber de comunicarle que su padre ha fallecido esta mañana. Lo lamento mucho – llega el silencio que, tras unos segundos que parecen no acabar nunca, Alicia lo rompe.
- Voy para allá. ¿Han avisado a mi madre?
- Doctora Delgado, su madre ha sufrido un accidente esta misma mañana. Se encuentra ingresada también en este hospital. Será mejor que venga de inmediato.

Cuando Alicia consigue llegar al Hospital Nacional en taxi, aturdida aún por la doble noticia, es conducida a través de salas y pasillos hasta el despacho del director. Es este director un hombre grueso, moreno, que la mira hoscamente tras su bigote. En la misma habitación la esperan dos hombres con uniforme militar y rasgos endurecidos, una mujer con sobrio uniforme negro y ¡David! Su propio jefe de médicos y amigo los últimos tres años.

- Siéntate, Alicia – le dice amablemente éste último.
- ¡David! ¿Tú aquí? ¿Qué ocurre? No entiendo…- le ofrecen el asiento, que ella toma sin darse cuenta.
- Doctora Delgado – comienza el director uniendo sus manos.- Lamentamos mucho la pérdida de sus padres, pero hay un asunto muy delicado que debemos tratar inmediatamente.
- ¡Mis padres! ¿Qué le ha sucedido a mi madre? La persona que me llamó no dijo que ella hubiera… ¡Oh, Dios mío! ¿Qué es esto? – David la sujetaba suavemente por los hombros, intentando tranquilizarla.
- Alicia, escucha un momento, por favor. Enseguida podrás verlos. – la consuela David
- Dr. Aguiar, usted no está aquí para decidir eso – le ataja uno de los militares.
- Doctora Delgado – prosiguió el director – es nuestro deber comunicarle una serie de hechos. El primero de éstos es que usted fue adoptada en 1968 por los señores Delgado
- ¡Eso no puede ser cierto! Me lo hubieran dicho – se indignó ella.
- Para ser más exactos fue puesta a su cuidado por el gobierno. Aquí tiene una serie de documentos que lo demuestran – le contesta tendiéndole una carpeta blanca con varios documentos y fotos.- La hemos seguido de cerca todo este tiempo. Hace tres años, desde su ingreso en el hospital, fue asignada al cuidado del Doctor David Aguiar, quien nos reportaba cualquier incidencia regularmente.- Alicia escuchaba atónita sin poder entender. – Antes de su adopción, a la edad de siete años, existen ciertos detalles que nos gustaría poner en su conocimiento.
- Yo… no recuerdo nada – la cabeza le daba vueltas.
- Nos ocupamos de eso antes de entregarla a sus cuidadores, pero usted siempre ha sido propiedad del gobierno.
- ¿Cómo dice? Esto es demasiado – Alicia se levantó bruscamente y la carpeta cayó al suelo, esparciendo su contenido por el suelo. Se fija en unos análisis, en unas fotos, y se agacha incrédula.
- Alicia, escucha. Las pesadillas, las molestias que van en aumento. Los cambios bruscos de temperatura. Te he estado observando – le dice David, ahora un poco más frío. Ella no se mueve.
- Ahora que el proceso ha comenzado queda usted bajo la tutela del gobierno nuevamente. En realidad, es usted una creación nuestra – continúa el director.
- No… yo… no me encuentro muy bien. Necesito ir al lavabo – dice Alicia recomponiéndose un poco. El director la mira inquisitivamente durante unos segundos.
- Está bien. Dr. Aguiar, acompáñela en todo momento.

Alicia se apoya en David y salen juntos. El va hablándole, diciéndole lo bien que van a ir las cosas ahora, ahora que por fin sabe lo que le ocurre. Todos van a cuidar de ella, a aprender de ella, a estudiarla. Ella no escucha, una sola idea fija ocupa su mente. En cuanto doblan la esquina ella le clava la rodilla en el estómago y sale corriendo. Tiene que volver al laboratorio.

Cuando sale por la puerta principal del Hospital comienza a oír sirenas. A partir de ese momento no dispondrá de mucho tiempo. Toma un taxi justo a tiempo de ver como seguridad bloquea la salida, impidiendo la entrada y salida de personas del recinto.

- ¡Rápido, lléveme a ésta dirección! – sabe que el hospital estará vigilado, pero puede averiguar lo que necesita desde su portátil. Aprovechará para recoger algunas cosas, pues puede que su casa pronto esté vigilada también. La cabeza, el dolor, todo es irreal. De pronto vuelve a notar como su temperatura sube repentinamente y le invade el malestar: sudores fríos, náuseas, visión rojiza…
- ¿Se encuentra bien, señorita?
- ¡Lléveme adonde le he dicho, rápido!

Al llegar a su piso cierra con llave y echa la cadena. Conecta su portátil y teclea su clave de acceso: denegada. Han tomado medidas más rápidamente de lo esperado. Teclea la clave de Fernando, podrá acceder a los resultados de sus análisis desde allí. ¡Estupendo! Ellos no podían imaginar que, a veces, los compañeros intercambiaban sus claves para poder capturar información de varios departamentos. Mientras se descargaban los datos cogió una bolsa de deporte y metió dentro algo de ropa frenéticamente. Volvió a la pantalla: archivo borrado. ¿Por qué se habrían tomado la molestia de borrar sus análisis de esa misma mañana? Buscó su ficha personal: archivo borrado.

Prueba por uno y otro camino y no encuentra datos de ningún tipo sobre ella. Ni en la página de su banco, ni en la Seguridad Social… todo era una locura. Se le ocurre otra cosa. Vuelve a conectar con la red de la clínica y busca información sobre la investigación de “fósiles de origen desconocido”. En el apartado de análisis bioquímico pudo encontrar una lista de componentes conocidos, un componente carbónico no clasificado y tres componentes de origen desconocido a cuya denominación precedía la expresión: “similar ALI.C.I.A.”.

Toma aire mientras su temperatura corporal sube y baja, vuelven los mareos. La cabeza parece querer estallarle y el corazón le late con fuerza. Se arma de valor y busca ALI.C.I.A.

La pantalla se oscurece y aparece la información solicitada:

FUENTE DE DATOS: BASE MILITAR NACIONAL
PROYECTO: SER ALIENIGENA CREADO E INOCULADO ARTIFICIALMENTE (ALI.C.I.A.)

Alicia leía angustiada la descripción del procedimiento; cómo habían inoculado en embriones humanos sustancias extraídas de otros meteoritos, anteriores a los que ella había estado estudiando esos días, encontrados en los respiraderos volcánicos del Vesubio, llevándolo a su posterior desarrollo artificialmente. Estas sustancias presentaban caracteres comunes a los de las arqueobacterias, pero procedían de rocas de origen extraterrestre. De todas las pruebas sólo había sobrevivido uno. Había unas anotaciones sobre como preveían que el ser resultante, humano primeramente, evolucionaría hasta convertirse en una especie de híbrido. El resultado del experimento…

De pronto una ventana de diálogo aparece parpadeante en mitad de su pantalla:

DOCTORA DELGADO: SU PRESENCIA HA SIDO DETECTADA. SABEMOS DONDE ESTA. SOLO ES CUESTION DE TIEMPO. ENTREGUESE PARA EVITAR MALES MAYORES. NOSOTROS SOMOS LOS UNICOS QUE PODEMOS AYUDARLE.

Alicia reacciona apagando el portátil, cogiendo el escaso equipaje y…¿dónde ir? Darían con ella, era cierto, sólo era cuestión de tiempo.

De pronto le invade una calma serena, extraña, irreal. Como irreal era todo ese día, todo lo que le estaba sucediendo. Suelta la bolsa en el suelo y sale de casa. La puerta queda abierta. Cruza la carretera. Avanza hacia la playa. Se quita los zapatos y siente el tacto de la arena bajo sus pies. Las lágrimas habían dejado de correrle por las mejillas. A esa hora no había nadie por allí. Cruza la arena y llega a la orilla de aquel azul, inmenso mar. Comienza a caminar agua adentro, mientras el sol se pone. Era un lugar de fuertes corrientes, para cuando ellos llegaran no podrían ya recuperar su cuerpo. No dejaría nada que pudiera ser profanado. Se llevaría todos sus secretos consigo.



FIN

20/9/07

Consejo de Kafka

"No hace falta que salgas de tu habitación. Quédate sentado ante tu mesa y escucha. Ni siquiera hace falta que escuches: simplemente, espera. Ni siquiera hace falta que esperes: simplemente, aprende a quedarte callado, quieto y a solas. El mundo se te ofrecerá libremente para que le quites la máscara. No tiene otra opción, caerá a tus pies en éxtasis".

Enciclopedia de la estupidez


(Del libro del mismo título, editorial Síntesis, por Matthijs van Boxsel)

El premio Darwin

NOMINACIONES

El premio Darwin se concede cada año a través de Internet a quienes han hecho una inestimable contribución a la evolución al eliminar - de forma no intencionada - sus débiles genes del proceso reproductor. Dado que los ganadores siempre han fallecido, nunca se ha podido entregar el premio. Desde hace poco, también pueden ser elegidas aquellas personas que a consecuencia de su estupidez han sido esterilizadas, castradas o que, por alguna otra razón, ya no pueden procrear.

Pueden presentarse candidatos en las siguientes categorías: juegos y diversión, trabajo e industria, armas y explosivos, amor, suicidio, caza, crimen y castigo, tráfico, religión, y tratamiento médico. Entre los galardonados cabe mencionar a los siguientes:

- Abraham Mosley, un paciente de cáncer de garganta de 64 años de edad, que intentó encender un cigarro en un hospital de Florida y consiguió prender fuego a la venda que le rodeaba la garganta y a su pijama. Dado que le habían extirpado las cuerdas vocales, no pudo pedir ayuda y murió quemado vivo en su cama.

- El practicante de puenting que había comparado la longitud de su cuerda con la del barranco, olvidando que la cuerda era elástica.

- El líder de una secta cristiana en Los Ángeles, que todos los días intentaba seguir los pasos de Jesucristo y caminar sobre el agua. Murió inesperadamente el 24 de noviembre de 1999 cuando resbaló con una pastilla de jabón mientras practicaba en su bañera.

- Tres terroristas palestinos que partieron hacia Israel cargados de explosivos y ajustaron sus relojes al horario de invierno, que empieza antes en Israel que en otros lugares debido a las oraciones matinales. Sin embargo, las bombas de relojería habían sido programadas según el horario de verano porque los palestinos de los territorios ocupados se niegan a vivir de acuerdo con lo que llaman el tiempo sionista. El resultado fue que las bombas estallaron antes de lo previsto, y los terroristas se hicieron saltar a sí mismos por los aires.

- Uno de los eternos favoritos es Albert B. Pratt de Lyndon (Estados Unidos), que inventó un "casco disparador" que incorporaba una pistola. Tirando de una cuerda con los dientes, el soldado que lleva puesto el casco puede disparar una bala. Es un misterio cómo pudo concederse una patenta a semejante invento, considerando que el conejillo de Indias tuvo que romperse el cuello forzosamente al efectuar el primer disparo, debido al retroceso. El casco es un dispositivo patentado para el suicidio.

¡Enhorabuena a todos los ganadores! Estos ejemplos ilustran de maneras extrañas y maravillosas la estupidez que hace girar nuestra civilización.

17/9/07

Kremlin Cup Latin Ballroom Dancesport Championship 2006

Adiós. Divertido, lucido y variado, pero estrictamente cuadriculado y poco abierto a la expresión propia.

Jazz Contemporáneo


Hola (de nuevo). Del tacón alto al pie desnudo en contacto directo con el suelo. De las estrictas figuras de manual a la más pura y relajada expresión armónica sin pretensiones. Arte no gimnástico, y sin embargo, se suda.

Sevillanas 大師版

Lo que andaba haciendo entre una cosa y otra... Conocido, divertido... línea recta que acaba en círculo cerrado.

El primer paso

Para conocerte debes observarte a ti mismo. En un viaje de mil millas el primer paso es el más importante. Recuerda estas dos cosas y comprenderás el significado sublime de los cientos de miles de enseñanzas.
Maestro zen Ying-an

15/9/07

Tócala de nuevo, Sam

Y es que la famosa frasecita no está en la película por más que la busquemos...

En la versión original en lengua inglesa subtitulada al castellano podemos oír/leer "Play it once, Sam", "Play it", "Play As time goes by", "You've played it for her, play it for me" y "Tócala, Sam. Déjame recordar", "Tócala, Sam. Toca El tiempo pasa", "La tocaste para ella, tócala ahora para mí".
Claro que hay quien dice que cuando Rick le habla al oído a Sam es ¡exactamente eso lo que le está diciendo! Puede ser...

Eso sí, hemos encontrado esta simpática versión que probablemente diera fama a tal expresión. Muy didáctica con abecedario y todo.






Otros ya lo habían escrito en:

http://es.wikiquote.org/wiki/Citas_incorrectas

Manamana patibidibi

Lo cantábamos de pequeñas con losiram.

Animación Superlópez

Después de ver otra de porrazos del superhéroe, aquí va un enlace genial aportado por Tausiet. Gracias.

http://www.cachislamar.com/

14/9/07

Ella baila sola (texto de W. B. Yeats)


Esa muchacha enloquecida, que improvisa su música,

su poesía danzando en la ribera,

su alma escindida de sí misma

trepando, cayendo sin saber dónde,

oculta en la carga de un vapor,

con la rótula rota, declaro que esa chica

es una bella cosa sublime o una cosa

perdida heroicamente, heroicamente hallada.


Aunque hubiera un desastre alrededor

permaneció desesperadamente herida por la música,

herida, herida y en su triunfo no hizo,

donde los fardos y las cestas yacen, ningún sonido inteligible,

pero cantó: "¡Oh, mar hambriento, hambriento mar!".

13/9/07

Epicuro y hedonismo


"Busca el placer que no venga seguido de ningún dolor". (Epicuro)


Texto de Erik Anderson, traducido al español por Sergio Sotomayor Prat, encontrado en:




Epicuro de Samos (341 - 270 AC) es aclamado universalmente como el filósofo campeón del hedonismo, pero su real visión sobre el tema del placer no es comúnmente comprendida. Muchos historiadores medievales lo representan como un glotón licencioso, mientras que muchos de los modernos lo describen como un predicador de "placeres con moderación", o incluso como un asceta. Ninguna de estas representaciones es correcta. Sin embargo, la doctrina que él enseñó hace largo tiempo en su jardín en Atenas es igualmente inspiradora y convincente aún en nuestros días y, por tanto, digna de nuestra investigación.


Epicuro abogaba por una vida de continuo placer como clave para la felicidad, el objetivo de sus enseñanzas morales. Su gran perspicacia para satisfacer este fin consistía en identificar el límite de nuestra habilidad para experimentar el placer en cualquier momento. Él estipuló que a partir de un determinado nivel máximo no es posible que el placer tenga un incremento de intensidad, aunque es probable que las sensaciones que sostienen este dichoso pináculo del placer varíen continuamente. Él denominó a esta experiencia punta como ataraxia, palabra griega que significa "imperturbabilidad".


Esta es una importante definición, toda vez que la noción de placer es comúnmente concebida como la de algo que excita los sentidos, pero este no es siempre el caso. Epicuro clasificó a los placeres sensuales como placeres en movimiento; ellos nos mueven a su vez hacia otro tipo de placer: el estado de ataraxia, que es placentero por sí mismo. Él no urgió a sus estudiantes a embarcarse precipitadamente en una persecución interminable de la estimulación transitoria, sino más bien en la búsqueda de una saciedad perdurable. Esta propuesta no significaba desestimar la sensualidad como vicio, sino establecer, más bien, la relación adecuada entre los tipos de placer.

Para Epicuro la presencia del placer es sinónimo de ausencia de dolor, o de cualquier tipo de aflicción: el hambre, la tensión sexual, el aburrimiento, etc. El proceso de eliminar estos problemas ciertamente conlleva placeres sensuales, Epicuro una vez escribió: "Yo no sé cómo puedo concebir lo bueno, si elimino los placeres del gusto, y elimino los placeres del amor, y elimino los placeres del oído, y elimino las emociones placenteras causadas por la visión de una hermosa forma". Sin embargo, por más estimulante que sea este proceso, se trata sólo de un medio para perseguir un fin: la satisfacción. Considerar esta persecución como un fin en sí mismo, por contraste, inevitablemente nos conduciría a las ansiedades de la adicción.





"Ningún placer es algo malo en sí", Epicuro continua diciéndonos en sus Doctrinas Principales, "pero los medios que producen algunos placeres conllevan alteraciones que muchas veces son mayores que los mismos placeres". Para ayudar a la especie humana a escoger sabiamente sus placeres, sabemos que Epicuro escribió un libro titulado "Sobre opción y abstinencia", pero este manuscrito no ha llegado a nosotros. Afortunadamente, sí contamos con otros trabajos suyos (junto con los comentarios de otros seguidores del epicureísmo a través de la historia), suficientes para capacitarnos en la reconstrucción de sus buenos consejos. Una máxima que ha llegado hasta nosotros, tomada de las Doctrinas Principales, sirve como buen punto de partida: "Entre los deseos, algunos son naturales y necesarios, algunos naturales y no necesarios, y otros ni naturales ni necesarios, sólo consagrados a la opinión vana". Nuestra disposición hacia cada uno de estos casos determina si estamos aptos para intensificar o minar nuestra felicidad a través del tiempo.


La clase de los deseos "naturales y necesarios" es la de aquellas ansias que necesariamente conducen a mayores penas si no son satisfechas; sin embargo, en circunstancias normales, ellas pueden ser satisfechas de manera más bien fácil. Estas incluyen nuestras necesidades físicas básicas: principal entre ellas está la alimentación (con respecto a esto, Epicuro escribió su epigrama de mayor notoriedad: "la felicidad comienza en el estómago", un dicho que originó la imagen de Epicuro, históricamente imprecisa, como conocedor culinario y dio origen a que en el idioma Inglés se acuñase la palabra "epicure" para referirse a una persona de gustos refinados, especialmente en el comer y el beber). La salud, el abrigo y el sentido de seguridad también pertenecen a esta categoría.


La clase de deseos "naturales e innecesarios" son aquellas ansias que no necesariamente conducen a mayor sufrimiento si no son satisfechas, aunque, una vez más, su satisfacción pudiera obtenerse fácilmente. Estos apetitos son aquellos de naturaleza recreativa: la gratificación sexual, la conversación placentera, las artes, los deportes, los viajes, etc.



Finalmente, la clase de deseos "innaturales e innecesarios" corresponden a aquellas ansias que no necesariamente conducen a un mayor sufrimiento de no ser satisfechas, antes bien se materializan al precio de una carga permanente, tal es el caso de la fama, el poder político, la riqueza extraordinaria y otras ambiciones que conllevan los atavíos del prestigio.

Al tratar con cada una de las clases de deseos, Epicuro recomienda las siguientes estrategias:


1. Deberíamos intentar satisfacer los deseos necesarios de la forma más económica posible. Así, una dieta predominantemente simple y nutritiva satisfará el hambre y la salud, una morada modesta puede adecuadamente proveer bienestar físico, y las buenas amistades mucho servirán para ayudarse mutuamente en tiempos de infortunio. El estudio de la naturaleza del universo, de forma tal que podamos confiadamente rechazar los absurdos de las supersticiones, es también esencial para mejorar nuestro sentido de seguridad.


2. Nuestra eficiencia al enfrentar lo anterior nos da más libertad y recursos para explorar la gran variedad de deseos "naturales e innecesarios". Podemos perseguir esto hasta la satisfacción de nuestro corazón, es decir, hasta el punto del placer máximo - pero no más allá, no sea que interferamos con nuestros objetivos establecidos en el punto 1. Por ejemplo, nunca deberíamos arriesgar nuestra salud, nuestras amistades, nuestras finanzas o nuestra condición legal por perseguir un deseo innecesario. Ante tal coyuntura lo mejor es desviar nuestra atención hacia algún otro deseo en esta abundante categoría a fin de no admitir que nuestros placeres se mezclen con las perspectivas de un sufrimiento futuro.


3. Finalmente, llegamos a los deseos "innaturales e innecesarios", para los cuales el consejo de Epicuro es inequívoco: deberíamos evitarlos por completo. El placer producido por la satisfacción de deseos innaturales es demasiado efímero para ser digno de nuestra persecución cuando se les compara con el largo alcance de los respectivos costos. Podemos, por ejemplo, paladear los logros de la fama; sin embargo, en nuestro siglo ya lo sabemos, aunque duren sólo quince minutos luego puede que tengamos que soportar a los cazadores de noticias por un larguísimo tiempo. El poder político atrae a usurpadores y asesinos; la riqueza opulenta atrae a ladrones y políticos (o a los recolectores de impuestos). No es novedad alguna que una máxima epicúrea sentencia: "¡Vive en el anonimato!".


Aunque buena cuantía de este consejo parezca del más mínimo sentido común, ¿cuántos de nosotros hemos tratado muy a menudo de vivir fuera del sentido común: conduciéndonos más allá de nuestros medios, actuando en contra de nuestro buen juicio para cubrir las apariencias, convirtiéndonos en alcohólicos, trabajólicos, adictos a la comida chatarra - aunque lo "sabemos bien"? Hay una gran cantidad de moralistas que nos imploran que conduzcamos nuestros asuntos más sabiamente, pero somos propensos a rechazar sus métodos: ellos condenan nuestro deseo natural por el placer como pecaminoso, y luego continúan encasillando la moralidad en términos de intereses abstractos de la "sociedad", o por los oscuros edictos de una deidad invisible. Cuando nos ajustamos a este camino, ¿estamos más inclinados a someternos o a rebelarnos a ese consejo, ante la exasperación del momento?

El mensaje epicúreo, sin embargo, con su enfoque sobre el placer como base natural de la moralidad, tiene más fuerza para resistir. Cuando un epicúreo contempla el placer lo hace ponderando más ampliamente el cómo lograr que éste se maximice. Él puede abstenerse de ciertos placeres, pero actúa así para ganar aún más placer en el futuro, de manera alguna para desechar el placer en sí mismo. Es más, cualquiera de nosotros puede entrar en contacto con nuestros sentimientos en cualquier situación, si nos molestamos en hacer una pausa en busca de un momento de introspección - todos estamos calificados para convertirnos en nuestros propios intérpretes morales.


En el antiguo mundo del Mediterráneo, la filosofía epicúrea ganó un sinnúmero de adherentes. Fue una escuela de pensamiento muy prominente por un lapso de siete siglos después de la muerte de Epicuro, pero, subsiguientemente, fue forzada a una virtual inexistencia ante la violenta embestida de la Edad Media. Fue durante ese sombrío período de la historia cuando la especie humana desacreditó, perdió y destruyó la mayor parte de los escritos de Epicuro. Hoy, contrariamente, al rayar el alba de la era de la información, las remanentes doctrinas epicúreas están disponibles en todo el mundo a través de internet, en documentos interconectados con el nuevo formato de hipertexto. El ideal de felicidad en virtud de los placeres perpetuos puede nuevamente llegar a ser prominente.

Isadora Duncan cuenta...


...en su libro "Mi vida" el siguiente texto:


El poder de la orquesta


Yo me sentía orgullosísima de viajar con una orquesta de ochenta profesores, dirigidos por el gran Walter Damrosch. Aquella gira obtuvo éxitos clamorosos. Era tal mi simpatía hacia Damrosch que, mientras bailaba en medio del escenario, me sentía unida por todas las fibras de mi cuerpo a la orquesta y a su gran director.


¿Cómo podría describir la alegría de bailar con aquella orquesta? Ahí está ante mí. Damrosch levanta su batuta. La miro, y a la primera nota surge en mí la sinfonía de todos los instrumentos combinados en uno solo. Un fluido poderoso se eleva hacia mí y me convierte en una médium que expresa la alegría de Brunilda despertada por Sigfrido, o el alma de Iseo que busca su triunfo en la muerte.


Voluminosos, amplios, hinchados como velas al viento, los movimientos de mi danza me arrastran hacia delante - hacia delante y hacia arriba -, y siento en mí la presencia de un poder supremo que escucha la música y la difunde por todo mi cuerpo, buscando una salida y una explosión. A menudo, este poder brotaba con furia, otras veces bramaba y me golpeaba hasta que mi corazón se encendía de pasión, haciéndome pensar que habían llegado mis últimos momentos de vida. Con frecuencia me acariciaba tristemente, y yo sentía de súbito una angustia tal que alzaba al cielo los brazos e imploraba ayuda de donde la ayuda no puede venir. Pensaba a menudo que era un error calificarme de bailarina. Yo era más bien un centro magnético que reunía las expresiones emotivas de la orquesta. De mi alma brotaban rayos ardientes que me enlazaban con la orquesta vibrante.

12/9/07

James Stewart - 10 años, 2 meses, 7 días


Uno de los rostros más entrañables del cine clásico. Interpretó papeles inolvidables, como el de George Bailey en "Qué bello es vivir"(1946), Elwood P. Dowd en "El invisible Harvey" (1950) o a Glenn Miller en "Música y lágrimas" (1954). Trabajó con directores de la talla de Alfred Hitchcock, Anthony Mann, George Cukor, John Ford o Frank Capra. Con un óscar por "Historias de Filadelfia" (1940) y otros 24 premios y 19 nominaciones.



Más información sobre la vida y filmografía de James Stewart:

Entrada el criticón (con links a críticas de películas)

IMDb



El sueño de la mariposa (10 años tras su muerte)



Filmografía en Todo cine

139 fotos en



IMDb (galardones)



Vive como quieras (1938)

Su primera película importante fue "Vive como quieras" (You can take it with you) en 1938. Con ella Frank Capra obtendría su tercer óscar, defendiendo una vez más los valores de la clase social media y dando una lección sobre la familia y el uso de la libertad.

El argumento nos muestra una familia compuesta por Martin Vanderhof o "el abuelo", interpretado magistralmente por Lionel Barrymore, su hija Penny (Spring Byintong) y yerno (Samuel S. Hyde) o Sres. Sycamore, las hijas de éstos: Alice (Jean Arthur, coprotagonista con Jimmy Stewart) y Essie Carmichael (Ann Miller) con su marido Ed (Dub Tylor). A éstos se añaden sirvientes, amigos y otros agregados que suelen aparecer en casi todas las escenas, especialmente porque suelen tener lugar a la hora de la cena, momento preferido de todos para aparecer oportunamente: la asistenta (Lillian Yarbo), su prometido Donald (Eddie 'Rochester' Anderson), el profesor de baile Kolenkhof (Misha Auer), el antes repartidor de hielo de la zona sr. de Pina (Halliwell Hobbes) y el señor Poppins (Donald Meek). Estos dos últimos trabajan con el Sr. Sycamore en un taller en el sótano donde fabrican cohetes para vender para las fiestas, máscaras y otros juguetes. Ed imprime panfletos publicitarios también en el taller.


El abuelo hace tiempo decidió abandonar sus negocios porque "no se estaba divirtiendo nada", cambiando radicalmente de vida y dedicándose a lo que realmente le gustaba: valorar colecciones de sellos. Enseña a su familia a vivir en la misma línea, sin miedo al futuro y siendo felices de una forma sencilla y optimista.

Vemos como la sra. Sycamore escribe novelas a máquina mientras Essie le ofrece dulces recién horneados danzando un pésimo pero desternillante ballet. Ed regresa de su reparto de dulces por el vecindario y empieza a tocar el xilofón. Una explosión tira un cuadro de su clavo sin inmutar a nadie y vuelve a ser colocado en su sitio. Son pruebas de los cohetes del sotano. El abuelo vuelve de su paseo por el parque tras escuchar los discursos de graduación de los estudiantes como quien va a ver comedias al teatro, trayendo consigo a un empleado de un gran banco, el sr. Poppins, que acaba de ser "liberado" de su vida gris y se une a la casa.

Maravillosa la escena en que un inspector del impuesto sobre la renta se entrevista con Vandehof para explicarle por qué tiene que pagar impuestos, ya que no ha presentado una declaración en años. Como intentar explicarle a un marciano cualquiera de nuestras convenciones. Eso sí, este marciano se muestra muy tranquilo y nunca pierde el sentido del humor, cosa que no puede decirse de su visitante. Acaban deshaciéndose del inspector por los medios habituales cuando éste chilla y amenaza al abuelo. Ed toca el xilofón a toda marcha, Essie baila y casualmente explotan varios petardos del sótano, tirando el cuadro de siempre sobre el funcionario que ya salía corriendo, incapaz de entender cuanto presenciaba.


Alice Sycamore es la secretaria de Tony Kirby (James Stewart), hijo de un gran banquero, Anthony P. Kirby (Edward Arnold), que acaba de ser nombrado vicepresidente por su padre. Se han enamorado y se prometen. La madre de Tony acaba de sorprenderlos en el despacho y, visiblemente descontenta ante el panorama de que su prometedor y rico hijo se despose con una simple secretaria, intenta que se deshaga el compromiso. Alice no quiere continuar con los planes de boda sin la aprobación de ambas familias e insiste en organizar una cena en casa de los Vanderhof para que los conozcan. Como Tony no quiere y ella no ceja en su empeño, él decide presentarse en casa de su novia la noche anterior a la cita para que se conozcan todos tal como son, evitando los intentos de Alice por normalizar su situación doméstica.

El momento no puede ser mejor: Essie acaba de terminar cayendo bruscamente al suelo lo que posiblemente sea la más horrorosa representación de la marcha húngara vestida con su tutú y medias blancas, Kolenkhov dirige el espantoso espectáculo con la camisa cual faldón, Ed al xilofón, la sra. Sycamore ha decidido justo esa noche vestirse de pintora bohemia con boina y todo y continuar un retrato del sr. de Pina vestido de discóbolo con túnica, laureles y todo, la asistenta y su prometido bailan en la cocina, las explosiones procedentes del sótano se siguen sucediendo y Alice se presenta en pantalones y con bigudíes bajando por el pasamanos sin manos y chillando excitada, ajena a sus visitantes.

Las siguientes escenas no pueden ser más incómodas: todos intentan recoger la sala, buscar asientos, improvisar una cena y entablar algún tipo de conversación con el gran banquero y su mujer, vestidos para ir a una ópera o algo parecido. Tony, también de traje, intenta entenderse con Alice, pero esta está demasiado enfadada. Finalmente y tras arrojar Kolenkhov al suelo al sr. Kirby padre simulando una llave de lucha libre, los Kirby deciden marcharse y Alice duda sobre su compromiso.

Anthony P. Kirby tiene un gran negocio entre manos. Si éste resulta se hará con el monopolio del mercado armamentístico en el estado. Para ello ha estado adquiriendo inmuebles de toda una zona para rodear a su adversario, Ramsey, y cortarle el suministro. Sólo el dueño de una de las viviendas se le resiste, le ofrezca cuanto le ofrezca. Todas estas operaciones son llevadas a cabo por un intermediario, que intenta por todos los medios que este último propietario venda a cualquier precio. Obligado por Kirby empieza a usar sucias estratagemas. Este propietario es ni más ni menos que el propio sr. Vanderhof. Ninguno de los dos saben que están ante el otro, hasta que la policía entra justo antes de que los Kirby abandonen la casa y detienen a todos. Cuando obligan al sr. de Pina a salir del sótano no le dejan recuperar su pipa encendida y todos los cohetes explotan, dejando sin luz al barrio entero bajo un estruendo y colorido sin igual. Este es el único momento en que Kolenkhov disfruta realmente. Hasta aquí todo le parece un horror según sus propias palabras.

En las celdas, esperando el juicio, se enteran de que toda esta situación ha sido provocada por el agente inmobiliario pagado por Kirby para obligar a Vanderhof a vender su casa, lo que hace estallar la bomba oculta: Vanderhof se ríe de ver al cazador cayendo en su propia trampa, Kirby lo acusa de un supuesto complot para enamorar a su hijo y sacarle información y acaba recibiendo la mayor lección de su vida en el único arranque de genio que presenciaremos del abuelo. Acto seguido éste se disculpa y le regala una armónica.

Tras la sentencia del magnánimo juez, que disfruta presenciando como los numerosos amigos de los Vandehof hacen colecta para pagar la multa impuesta a la familia, en la que él mismo participa, Alice estalla ante el intento de Vandehof de ayudar a los Kirby a establecer una coartada para que no se les relacione y cuenta toda la verdad ante la prensa que acaba de entrar por la fuerza en la sala al enterarse de que es el famoso banquero el juzgado. Deja a Tony y se va de la ciudad. El escándalo se publica en todos los periódicos.

Finalmente, la familia que ha quedado desolada decide vender para ir con Alice que no puede volver a la ciudad por el escándalo. Mientras, Anthony P. Kirby, a punto de firmar el contrato millonario con el que perdería su alma para siempre y recién abandonado por su hijo, sigue los pasos de Vandehof. Baja en su ascensor para nunca más subir y acude a casa del abuelo a pedir señas de su hijo que se ha marchado. Ambos, banquero y abuelo, mantienen una conversación en un salón vacío en plena mudanza y acaban tocando juntos la armónica. Desde el piso de arriba lo escuchan Tony y Alice, que había vuelto al enterarse de la venta de la casa y se había encerrado en su dormitorio escapando de su ex-novio. Bajan sorprendidos y saltan de alegría cuando Kirby padre aprueba el enlace. Hasta la madre de Tony, que ha acudido a buscar a su marido y se desmaya, acaba uniéndose el grupo en la cena de la última escena, en que todos comen codo con codo y el abuelo agradece que todo se haya arreglado en sus oraciones, al bendecir la mesa.

Un filme muy alegre y con un bello mensaje sobre cómo vivir una vida feliz y sencilla, dejando aparte esclavitudes estériles como la fama, el prestigio y la ambición económica y poniendo de relieve valores como la amistad, la familia, la humildad y divertirse como arma para todo. Claro que, puestos a vivir en nuestra propia burbuja, habrá que ver cómo nos las ingeniamos con los embates de la vida real, no sea que se nos rompa.

Te espero

para agradecerte que los plátanos se conviertan en profiteroles con chocolate, que los camellos que comen palomitas de maíz se hayan ido de vacaciones, que colorees mis elefantes, y que tus brazos den dos vueltas alrededor de mi cuerpo.

Todos mis besos.

Ramón Gómez de la Serna



(ilustración de Silvia)

Ramón Gómez de la Serna, nacido en Madrid el 3 de julio de 1888 y fallecido en Buenos Aires el 13 de enero de 1963, fue el inventor del género literario conocido como greguería, que definió como humorismo más metáfora.

Perteneciente a la Generación de 1914, destacó al principio en la carrera periodística por su originalidad y rebeldía imaginativa y nihilista dirigida contra la burguesía. Conjuntamente con Guillermo de Torre, divulgó en España las literaturas de vanguardia.

Entre sus excentricidades se cuentan haber dado una conferencia montado sobre el trapecio de un circo en Madrid, desde el lomo de un elefante en París, subido a un farol de gas en Gijón y en un tugurio de gitanos y chulos de Granada.

Escribió un centenar de libros - especialmente biografías, también novela y ensayo - y cultivó un teatro muy innovador, casi surrealista. Lo más destacable es la introducción de las vanguardias europeas en España (su libro Ismos introdujo un nuevo vocablo en el diccionario castellano) y la invención de las greguerías, fórmula de literatura de vanguardia opuesto al trascendentalismo de la máxima..

Citas:

“Para crear greguerías hay que ordeñarse los pelos uno a uno”
“Aburrirse es besar a la muerte”
“En las grandes solemnidades llenas de personajes parece que hay algunos repetidos”
“Nuestra verdadera y definitiva propiedad son los huesos”

Notitas de Silvia:

...y, sin embargo, algunas de ellas parecen verdaderas máximas (“el musgo está hecho de silencio”).

Más información:

8/9/07

De la legión extranjera y un camello


Esta breve historia humorística está sacada del libro "Vida, amor y risa", de Osho, editorial Gulaab:


Hay un nuevo comandante de la Legión Extranjera Francesa y el capitán le está enseñando todos los edificios. Habiendo terminado la ronda, el comandante mira al capitán y le dice:


- "Espere un minuto. No me ha mostrado ese pequeño edificio azul que está allí. ¿Para qué se usa?"

El capitán contesta: "Bueno, señor, usted verá, ahí es donde guardamos el camello. Cada vez que los hombres sienten la necesidad de estar con una mujer..."

- "¡Basta!", dice el comandante disgustado.


Dos semanas más tarde, el comandante empieza a sentir la necesidad de una mujer. Llama al capitán y le dice: "Dígame algo capitán", bajando la voz y mirando furtivamente a su alrededor, pregunta: "¿Estará libre el camello pronto?"


El capitán le contesta: "Bueno, déjeme ver". Abre su libro. "Claro, sí señor, el camello estará libre mañana por la tarde, a las dos." "Anóteme", le dice el comandante.


Así que al día siguiente, a las dos, el comandante va a la casita azul y abre la puerta. Dentro encuentra el camello más gracioso que jamás haya visto. Cierra la puerta.


El capitán oye tremendos bramidos y gritos, así que corre e irrumpe en la cabaña. Encuentra al comandante desnudo, cubierto de pelo de camello y barro.


- "Este... perdóneme, señor", dice el capitán, "pero, ¿no sería más prudente hacerlo como todos los demás hombres lo hacen, montando el camello hasta la ciudad y buscando una mujer?"

La familia se asoma a la ventana

Reciban desde aquí mi más caluroso abrazo. Besos, besos, besos.
A tener un buen día!!!

7/9/07

Rainer Maria Rilke, "Cartas a un joven poeta"


Deliciosa obra llena de consejos ciertamente profundos sobre cómo abordar la vida y el arte de escribir, recopilados en diez cartas de Rilke al Sr. Kappus, joven que envía sus poemas al ilustre poeta en busca de opinión y consejo.


Al leerlo por segunda vez descubro un libro nuevo, distinto, con mucho más que ofrecer. Sigo teniendo la sensación de dejarme cosas en el tintero, de que todavía puede decirme mucho, mucho más... lo que suele llamarse "un libro de mesita de noche".


Cito algunos párrafos:


Carta nº 4, Worpswede, cerca de Bremen, 16 de julio de 1903:


"Aquí, donde me rodea una tierra poderosa, sobre la que soplan los vientos arrastrados desde el mar, siento que ningún ser humano puede responder a ninguna de las preguntas y sensaciones que, en su profundidad, tienen vida propia. Porque incluso los mejores se equivocan con las palabras cuando quieren nombrar lo más sutil e indecible. Pero creo también que no deben quedar sin solución si se ciñe a cosas que se parecen a las que ahora dan descanso a mis ojos; si atiende a la naturaleza, a lo sencillo que hay en ella, a lo pequeño, a lo que casi nadie ve y que tan súbitamente puede transformarse en algo grande y sin medida; si usted ama lo menudo, y con toda sencillez busca como un servidor ganarse la confianza de lo que parece pobre, todo se le volverá más fácil, más unificado, tal vez no en el entendimiento, que siempre retrocede sorprendido, pero sí en su más íntima conciencia, en su estar despierto y atneto, en su íntimo saber de la vida."


Carta nº 8, Borgeby gard, Flädie, Suecia, 12 de agosto de 1904:


"Si nos fuera posible ver más allá de lo que alcanza nuestro conocimiento y un poco por encima de la avanzadilla de nuestros presentimientos, quizá llegaríamos a soportar nuestras tristezas con mayor confianza que nuestras alegrías. Pues son momentos en los que algo nuevo se ha introducido en nosotros, algo desconocido. Nuestros sentidos enmudecen con tímido encogimiento, todo en nosotros se retrae, nace un silencio y lo nuevo, lo que nadie conoce, se yergue en el centro y calla.


Yo creo que casi todas nuestras tristezas son momentos de tensión que nosotros percibimos como parálisis, porque ya no sentimos la vida de nuestros sentidos alienados. Porque estamos solos con el extraño que se nos ha introducido; porque, por un momento, se nos arrebata todo lo habitual y lo que nos inspiraba confianza; porque nos encontramos en una encrucijada donde no podemos permanecer.


Por eso es tan importante estar solo y atento cuando se está triste; porque al instante aparentemente perplejo y vacío de acontecimientos en el que nuestro futuro nos alcanza, está mucho más próximo a la vida que aquel otro, ruidoso y fortuito, en que se nos presenta como venido de fuera.


Cuanto más silenciosos, pacientes y abiertos nos mantengamos en la tristeza, más profunda y certeramente se introducirá lo nuevo en nosotros, mejor lo heredaremos y en mayor medida será nuestro destino."


5/9/07

Isadora Duncan dijo

"Me senté , y llena de estupefacción estuve tres horas contemplando las sorprendentes proezas de la Pavlova. Toda la finalidad de su entrenamiento consistía, al parecer, en separar del alma los movimientos del cuerpo."

Cuidar a quienes queremos...


...es a veces tan difícil. ¿Qué necesitan? ¿Cómo dárselo? y sin olvidarme de lo que necesito yo. Si a nosotros mismos nos resulta confuso a veces identificar nuestras opresiones, desalientos (nadie analiza las alegrías, las euforias... ¿para qué?...menuda trampa).


Lo mejor que se puede hacer es estar lo más ordenado por dentro que se pueda e intentar no desordenar a los demás, sobre todo a los que más queremos, a los que más nos quieren. Cada uno con sus expectativas, con sus heridas, con sus alegrías...


La calma vuelve cuando el sol se pone en el horizonte sobre el mar, dejando una infinidad de colores tras de sí en el cielo, para que puedas mirar sin mirar un rato más.


Calma, tormenta, calma... y siempre buscando el ojo del huracán para poder seguir jugando con la arena.

2/9/07

Nada, nada, nada... contraste de miradas

Subida al Monte Carmelo (San Juan de la Cruz) versus Nothing (Music for the masses - Depeche Mode).

"Nada, nada, nada, nada... y en el monte nada... por aquí no hay camino que para el justo no hay ley... Eterno convite" reza la senda estrecha de la perfección hacia la cima en la síntesis de la subida al Monte Carmelo de San Juan de la Cruz, vía hacia el divino silencio, la divina sabiduría, las virtudes teologales (fe, caridad, esperanza).

"Y dios no dice nada, nada. Siempre se saben las perspectivas. Aprende a no esperar nada, nada..." canta David Gahan, vocalista de Depeche Mode en Nothing, novena canción del álbum Music for the masses (1.987).


San Juan de la Cruz (Juan de Yepes) nació el 24 de junio de 1542 en Fontiveros (Ávila), ingresando a los 17 años en un colegio de jesuitas para estudiar humanidades. En el año 1563 toma los hábitos de la orden religiosa Carmelita. Su gran amistad con Teresa de Jesús, también abulense, le lleva a integrarse en el movimiento de la reforma carmelita que ella había iniciado, lo que lo lleva a ser encarcelado en más de una ocasión. Fundó en 1568 el primer convento de Carmelitas Descalzos. Muere a la edad de 49 años, el 14 de diciembre de 1.591, a punto de cumplir con el traslado que se le impone a América, tras su excarcelación. La iglesia católica lo santifica 135 años después.


Sus tres obras poéticas: Noche oscura, Cántico espiritual y Llama de amor viva, con sus correspondientes obras en prosa que explican el simbolismo de su poesía: Subida al monte Carmelo, Noche oscura del alma, Llama de amor viva (reunidas las tres en Obras espirituales).

Leemos en Cántico:

"¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste
habiéndome herido;
salí tras ti clamando y eras ido.”

San Juan de la Cruz se refiere a Dios como el Amado, al igual que Rumi (poeta místico musulmán y erudito religioso sufí). El tema general de sus pensamientos, así como los de otros escritores sufis, está esencialmente enfocada sobre el concepto de Tawheed (unidad) y la unión con su Amado (la fuente principal) de donde hemos sido cortado y del constante lamento por esta separación y su constante deseo de volver al "cañaberal" (la unidad):

Cuando la rosa se haya ido y el jardín este marchito,
no podrás escuchar más la canción del ruiseñor.
El Amado lo es todo; el amante apenas un velo.
El Amado esta viviendo; el amante es una cosa muerta.
Ama las voluntades de lo que traen estas palabras.
[...]


San Juan de la Cruz incluye en su síntesis de la subida al monte Carmelo unos versos aclaratorios:

"Los versillos siguientes declaran el modo de subir por la senda al monte de perfección, y dan aviso para no ir por los dos caminos torcidos:

MODO PARA VENIR AL TODO


Para venir a lo que no sabes

has de ir por donde no sabes

Para venir a lo que no gustas

has de ir por donde no gustas

Para venir a lo que no posees

has de ir por donde no posees

Para venir a lo que no eres

has de ir por donde no eres

MODO DE TENER AL TODO


Para venir a saberlo todo

no quieras saber algo en nada

Para venir a gustarlo todo

no quieras gustar algo en nada

Para venir a poseerlo todo

no quieras poseer algo en nada

Para venir a serlo todo

no quieras ser algo en nada

MODO PARA NO IMPEDIR AL TODO


Cuando reparas en algo

dejas de arrojarte al todo

Porque para venir de todo al todo

has de dejar del todo a todo

Y cuando lo vengas todo a tener

has de tenerlo sin nada querer

Porque si quieres tener algo en todo

no tienes puro en Dios tu tesoro

INDICIO DE QUE SE TIENE TODO


En esta desnudez halla el

Espíritu quietud y descanso
porque como nada codicia,
nada le impele hacia arriba y
nada le oprime hacia abajo,
que está en el centro de su humildad
que cuando algo codicia
en eso mismo se fatiga.

Y por último, me gustaría resaltar la importancia de la palabra nada, del concepto de vacío ("El vacío es la forma, la forma es el vacío...") en el zen.


Depeche Mode es un grupo británico de música electrónica formado en Basildon, condado de Essex en 1.980. Sus componentes son: David Gahan (vocalista y actualmente compositor), Martin Lee Gore (compositor, segundo vocalista, teclista y guitarrista), Andrew John Fletcher (teclista), Vincent Clarke (compositor y teclista), Alan Charles Wilder (teclista, arreglista, compositor ocasional y baterista, apoyo vocal ocasional). Dada su ya larga relación con el grupo, se considera casi miembros a los siguientes colaboradores en concierto: Christian Eigner (baterista; coescribió con Gahan y con Andrew Phillpott canciones para el grupo) de 1.997 hasta la actualidad y Peter Gordeno (teclista, apoyo vocal) de 1.998 hasta la actualidad.


Entre la amplia discografía (escuchar) de Depeche Mode encontramos: Speak & Spell (1.981), A broken frame (1.982), Construction time again (1.983), Some great reward (1.983), The singles 1.981-85 (1.985), Black Celebration (1.986), Music for the masses (1.987), Depeche Mode 101 (1.989), Violator (1.990), Songs of faith and devotion (1.993), Songs of faith and devotion LIVE (1.993), Ultra (1.997), The singles 1.986-98 (1.998) y Exciter (2.001).


Nothing (lyrics)

Sitting target
Sitting waiting
Anticipating
Nothing
Nothing

Life
Is full of surprises
It advertises
Nothing
Nothing

What am I trying to do
What am I trying to say
I'm not trying to tell you anything
You didn't know
When you woke up today

Sitting target
Sitting praying
God is saying
Nothing
Nothing

Always
Knows the prospects
Learnt to expect
Nothing
Nothing

Nada (letras)

Sentado en el blanco
Sentado esperando
Anticipando
Nada
Nada

La vida
Está llena de sorpresas
No avisa de
Nada
Nada

¿Que intento hacer?
¿Que intento decir?
No intento decirte nada
Que no supieras
Cuando te levantaste hoy

Sentado en el blanco
Sentado rezando
Y dios no dice
Nada
Nada

Siempre
Se saben las perspectivas
Aprende a no esperar
Nada
Nada

1/9/07

Dalí in d minor

7 minutos y 51 segundos para un genio.

Bienvenidos



A este espacio de contrastes y opiniones, donde Silvia aporta su propia luz, su propia mirada...



Queda, pues, abierto Silvia... ¿dormías? para acoger vuestras aportaciones.


Otras curiosidades que ocurrieron tal día como hoy:

1986 : Aurígidas: Una lluvia de meteoros inusual

2005 : Prisioneros “abandonados para que murieran” en celdas durante huracán Katrina

2007 : PGR detiene tráiler con 22 indocumentados en Chiapas

2007 : Zaragoza.- Cariñena comienza su fiesta de la Vendimia el 1 de septiembre, que por primera vez se celebrará de noche