2/10/07

Juego de espejos. Precio de la conversación

De "Cuaderno de todo nº1", por Carmen Martín Gaite

Las personas quieren, sobre todo, que les agradezcamos con alguna muestra de afecto o de adhesión su conversación. En esto Valle-Inclán era de un desinterés perfecto. No he visto a nadie más aficionado a la conversación pura. Buscaba simplemente contraste, que le dieran pie. Abominaba de la adhesión, le parecía un estrangulamiento del discurso.
No hay que pretender nada definitivo. Son tramos. Echa tu pan a las aguas que después de mucho tiempo lo hallarás. Generosidad. No hay que tratar de hacer rentable la conversación. Es gratuita, como la buena literatura. Luego, a través de ella, se recibe o no un pago, pero no se debe sustituir por esa pretensión la de buscar bien, la de entregarse al tono adecuado que la narración requiere.

2 comentarios:

Inclando el diente dijo...

Valle, siempre Valle. Un perfecto modelo a seguir: huraño, estrafalario, pero sobre todo un inteligentísimo sentimental

Silvia dijo...

¡Pos vale! Me inclino a sus pies y a mirar hormiguitas.